Cuidando el patrimonio nacional.

Los huanqueños debemos estar orgullosos de habitar en este fructífero valle, que no solo nos brinda la más rica variedad agrícola, sino también que posee un vasto patrimonio cultural que ninguna región del país posee. No solo poseemos la herencia milenaria inca, sino que tenemos el legado del hombre moderno que llegó a Perú en los siglos XVIII y XIX para traer el conocimiento del occidente.

Muchas de estos hitos culturales han sido declarados patrimonio nacional, tal es el caso del puente Calicanto, puente Tingo a la salida Lima o del Cáceres en la Unión. Por supuesto, sin olvidarnos del puente Huancapata en la ciudad de Ambo, que fue construido a fines del 1800. 

Todos estos puentes tienen una gran particularidad, pues fueron construidos por un grupo de intrépidos italianos que llegaron a Huánuco y que, a base de las piedras extraídas de los cerros y del cauce de los ríos, edificaron a pulso estas bellezas arquitectónicas que tienen la similitud de poseer los arcos que los caracterizan.

Sin embargo, se dio el caso que en el puente Cáceres en la ciudad de La Unión, que se conecta con Ripán, se detectó un gran daño en su infraestructura.

Según informaron las autoridades, el gran deterioro del puente se debe a las constantes lluvias y consecuente crecimiento del río.

También entendemos que el puente Cáceres seguía prestando servicios para el pase de vehículos, de todo calibre, desde livianos hasta pesados, a pesar de su larga data.

Esto definitivamente ha generado que las bases del puente se debiliten, al igual que sus columnas y toda su estructura.

Si bien es cierto que por el puente Tingo ya no circulan vehículos medianos, ni de alto tonelaje, sólo motocicletas y trimóviles, sin embargo, con la experiencia que se vivió con el puente Cáceres, se debería de considerar evitar que estos vehículos menores circulen por ahí. 

Parece mentira, pero la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) se acordó que en Huánuco hay cultura y decidió actuar.

No obstante, si caminamos un poco hacia el puente Tingo vamos a ver que sus entradas han sido dañadas hace tiempo, incluso las piedras cayeron al cauce del río Higueras y luego de casi 2 años fueron recuperadas y colocadas, pero sin simétricamente.

Sin embargo, nos alegramos de que la DDC tome cartas en este asunto y vea, analice y cuide estos legados. 

Asimismo, solicite al Gobierno Regional de Huánuco, al Ministerio de Cultura y al Ministerio de Transportes y Comunicaciones para que puedan aportar técnicos y recursos para continuar rescatando el patrimonio que por años estuvieron en total olvido.

Puesto que es imprescindible esta herencia que deben conocerla todos los niños que, en un futuro no muy lejano, tendrán que asumir esta tarea de cuidar nuestros patrimonios culturales para las próximas generaciones.

Nos alegramos de que la DDC se encuentre asumiendo esta tarea y evitar el colapso de estas arquitecturas, tal como pasó con la muralla de Kuelap, que llegó muy tarde la ayuda y no pudo evitar su derrumbe hace algunas semanas. Ya que lo que perdimos no solo fueron rocas, sino nuestra historia.