La seguridad estudiantil en vilo: Cuando las reparaciones temporales de la nueva infraestructura no son suficientes
La nueva infraestructura de la Institución Educativa Industrial Hermilio Valdizán de Huánuco enfrenta graves deficiencias en su construcción que pone en riesgo la seguridad de más de 1200 estudiantes. El director, Percy Cámara Acero, advierte que enviará una carta notarial al gobernador regional ante la falta de respuesta a las reiteradas solicitudes de reparación del techado defectuoso que causa filtraciones en múltiples ambientes del plantel.
En vísperas de su aniversario institucional, la reconocida institución educativa se encuentra en una encrucijada. Por un lado, celebra la mejora en la calidad educativa gracias al nuevo equipamiento tecnológico recibido. Por otro, lucha contra un problema estructural que amenaza con socavar estos avances.
“Nuestro talón de Aquiles es la filtración en el tercer piso. Es un problema que viene desde la entrega de la obra y cada vez empeora”, declaró el director Cámara Acero. Según explicó, las reparaciones realizadas hasta ahora han sido ineficaces: “Con el sol, el impermeable se malogra rápidamente. Es una solución momentánea que no resuelve el problema de fondo”.
La situación es particularmente alarmante en las áreas técnicas del colegio. “El agua cae en ambientes donde nuestros estudiantes trabajan con electricidad. Es un riesgo total”, advirtió el director. Las filtraciones, que inicialmente afectaban solo al área de electricidad, se han extendido a los talleres de suelo y calzado, comprometiendo la seguridad de los alumnos y el equipo.
A pesar de los múltiples documentos enviados al Gobierno Regional y a la empresa constructora, las autoridades no han brindado una solución definitiva. “Hemos dado tiempo, pero la próxima semana, después del aniversario, estaremos cursando una carta notarial al gobierno regional y realizando las denuncias correspondientes”, anunció Cámara Acero.
Dato:
Este problema de infraestructura se suma a otras carencias que enfrenta la institución, como la falta de personal administrativo y de limpieza para atender adecuadamente las necesidades de un colegio de tres pisos con más de 1,200 alumnos y 75 docentes. Mientras tanto, la comunidad educativa espera que las autoridades regionales tomen cartas en el asunto antes de que las consecuencias sean irreversibles.




