Crisis de infraestructura vial en Huánuco

La situación de las carreteras en la región Huánuco es alarmante y refleja una crisis de infraestructura vial que amenaza la seguridad de los ciudadanos y el desarrollo económico de la zona. El trágico accidente ocurrido en la vía Los Libertadores, que une la costa con Ayacucho, es un recordatorio sombrío de las consecuencias fatales que pueden derivar de las pésimas condiciones de las carreteras.

Lamentablemente, este no es un caso aislado. Numerosas vías que conectan Huánuco con sus provincias y regiones vecinas se encuentran en un estado deplorable, con capas asfálticas deterioradas y plagadas de baches. La carretera central, que une Huánuco con la próspera provincia de Leoncio Prado, no es una excepción a esta realidad desoladora.

Esta situación no solo representa un riesgo para la seguridad vial, sino que también obstaculiza el desarrollo económico de la región. Con la próxima Expo Amazonia, los campesinos tendrán que trasladarse a Tingo María, una ciudad que, si bien cuenta con infraestructura hotelera y calles pavimentadas, carece de servicios esenciales como un mercado adecuado y un hospital de calidad.

Es evidente que esta crisis de infraestructura vial es el resultado de años de abandono y negligencia por parte de las autoridades a todos los niveles. Desde el gobierno central hasta los congresistas y autoridades locales, todos han fallado en priorizar la inversión en carreteras y en brindar soluciones efectivas a este problema crónico.

Sin embargo, no podemos permanecer paralizados por la indignación. Es hora de tomar medidas concretas y trabajar en conjunto para encontrar soluciones. Los pueblos de Yarowilca y Pachitea han dado un ejemplo admirable al tomar la iniciativa de construir sus propias carreteras con recursos limitados. Esta actitud proactiva y comprometida debe ser apoyada y replicada en toda la región.

El gobierno regional y los alcaldes provinciales deben asumir su responsabilidad y destinar recursos para la adquisición de maquinaria y la reparación de las vías más críticas. Asimismo, es fundamental establecer un diálogo constructivo con el Ministerio de Transportes y Provías Nacional para asegurar la asignación de presupuestos adecuados y la ejecución oportuna de proyectos de infraestructura vial.