La demanda de un gran número de asegurados, así como la modernidad en la que vivimos, exigen a la Red de Salud Huánuco una mejor infraestructura y mejores servicios acordes a estos tiempos; sin embargo, pareciera que la desidia de algunos trabajadores de la institución pretenden hacernos resignar a nunca tener un hospital decente donde atender a los asegurados. El actual hospital cumplió 40 años, fue construido en la década del 70 y para ese entonces era grande, novedoso y suficiente para la demanda.
La población creció de 100 mil a 850 mil habitantes, y con ellos el número de asegurados. A inicios del presente siglo ya se pensaba en construir una moderna infraestructura como en las grandes ciudades, con todas las comodidades, con cocheras, áreas verdes, áreas de reposo, amplias salas para operaciones y un área especial para las emergencias. Sin embargo, a pesar que la población supera los 160 mil asegurados, aun se sigue atendiendo en una infraestructura construida para 10 mil. Cabe recordar que se construyó con capacidad para 40 camas hospitalarias, y ahora se coloca camas hasta en los pasadisos.
Es la cuarta vez que se busca comprar un terreno. Recordamos cuando el médico aprista, entonces director, Edwin Santa María, logró un presupuesto de nueve millones que llegaron a Huánuco, buscaron terrenos que pudieron comprarse, hubo varias propuestas, pero los intereses creados, el egoísmo y la rivalidad política de un grupo de extrema izquierda impidieron y cuestionaron el proceso, ninguna compra se concretó. Hace dos años, médicos, trabajadores dieron el V° B° a terrenos del Fundo San Roque, pero todo quedó en nada. Lo que pasa es que cada uno quiere su “comisión” y resulta ser un gran negocio personal, y como los reclamos de la población son aislados, sin fuerza y a las autoridades no les interesa la salud, este problema nunca se resolverá.



