El fútbol peruano se enfrenta a un nuevo reto en la Copa Libertadores, con Alianza Lima, Universitario de Deportes y Sporting Cristal buscando romper una sequía de clasificaciones a octavos de final que se extiende por años. La fase de grupos, que inicia el 1 de abril, representa una oportunidad crucial para demostrar el crecimiento del balompié nacional a nivel continental. La última vez que Alianza Lima y Universitario de Deportes lograron superar esta etapa fue en 2010, mientras que Sporting Cristal lo hizo en 2004, evidenciando la necesidad de un cambio de rumbo para los equipos peruanos en este prestigioso torneo.
Según la investigación publicada por El Comercio, las escuadras peruanas se preparan para afrontar una dura competencia en la fase de grupos del torneo continental más importante de Sudamérica.
El análisis de Carlos Univazo, periodista deportivo, señala que el objetivo realista para los equipos peruanos es luchar por el segundo lugar en sus respectivos grupos, buscando sumar puntos importantes, especialmente en condición de local. River Plate, Sao Paulo y Palmeiras, rivales de Universitario, Alianza Lima y Sporting Cristal, respectivamente, representan desafíos de alta exigencia. Estos equipos, con un rendimiento destacado en la fase de grupos de la edición anterior, imponen respeto y obligan a los representantes peruanos a elevar su nivel de juego.
Vicente Cisneros, periodista de Gol Perú, matiza las expectativas, señalando que, si bien Alianza Lima ha mostrado un buen desempeño en la fase preliminar, no se ha evidenciado una mejora significativa en el fútbol peruano en general. El acceso de Alianza a la fase de grupos, tras superar tres etapas previas con un balance de tres victorias, dos empates y una derrota, genera optimismo, pero la competencia en la Copa Libertadores exige un rendimiento constante y un plantel sólido.
Mientras Alianza llega rodado tras disputar la fase previa, tanto Universitario como Cristal acceden directamente a la fase de grupos sin partidos oficiales previos a nivel internacional en el año. Univazo destaca la solidez de Universitario gracias a la continuidad de su plantel, mientras que señala la falta de refuerzos como un problema para Sporting Cristal, lo que podría limitar sus opciones en el torneo.
La participación en la Copa Libertadores también representa un importante ingreso económico para los clubes peruanos. Alianza Lima, tras superar la fase preliminar, se embolsó US$1,5 millones, sumado a los US$3 millones asegurados por participar en la fase de grupos y US$330.000 por cada partido ganado. Sin embargo, la inversión económica de los clubes peruanos palidece en comparación con sus rivales, especialmente los brasileños, cuyo valor de plantilla supera ampliamente al de Alianza, Universitario y Cristal juntos.
La hegemonía del fútbol brasileño en la Copa Libertadores es innegable, con siete de los últimos ocho campeones provenientes de ese país. La diferencia radica en la inversión que realizan los clubes brasileños, que les permite atraer a los mejores jugadores y contar con planteles más competitivos. Además, el aumento en el número de jugadores extranjeros permitidos en el fútbol brasileño ha fortalecido aún más sus equipos, generando una brecha cada vez mayor con el resto del continente.



