La anemia es uno de los flagelos más persistentes que afecta a nuestra región de Huánuco. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, los recursos disponibles para combatir esta enfermedad son insuficientes. Sin embargo, la responsabilidad no recae únicamente en el gobierno; los padres de familia también juegan un papel crucial, aunque enfrentan una situación económica crítica.
Desde la primera infancia, muchos niños en Huánuco consumen pocos alimentos ricos en hierro, a pesar de que estos se encuentran fácilmente en productos como la “sangrecita” de pollo y res. Es imperativo que los directores de centros de educación inicial del Estado organicen campañas para recolectar y distribuir este valioso alimento entre sus alumnos. En el pasado, se intentó elaborar galletas de “sangrecita”, pero la falta de apoyo impidió su éxito. Diariamente, se desperdician grandes cantidades de sangre que podrían nutrir a nuestros pequeños.
La extrema pobreza en la región es un factor determinante. Muchos padres de familia, sin empleo estable, apenas ganan lo suficiente para subsistir, lo que impide una alimentación adecuada para sus hijos. Aunque el gobierno ha implementado programas como Juntos, Qali Warma y Pensión 65 para mitigar la pobreza, estos no son suficientes. Los padres deben esforzarse por cuidar y alimentar adecuadamente a sus hijos desde los primeros meses de vida, ya que la anemia afecta el desarrollo cerebral y, por ende, la capacidad de aprendizaje.
Las autoridades deben trabajar en conjunto para educar a las familias sobre la importancia de una buena alimentación. No se trata solo de culpar al gobierno por la mala alimentación, sino de cambiar hábitos en los hogares. Las autoridades educativas y de salud deben unirse para ofrecer charlas de prevención y programas de apoyo que enseñen a los padres cómo alimentar mejor a sus hijos.
Además, el dengue es otro problema que afecta a nuestra región. El sector agrícola ha trabajado arduamente para combatirlo, visitando hogares y aplicando medidas preventivas. Sin embargo, es crucial que esta labor sea constante y que los municipios distritales colaboren con las comunidades de menores recursos.
La lucha contra la anemia y el dengue en Huánuco requiere un esfuerzo conjunto de autoridades, padres de familia y la comunidad en general. No podemos permitir que nuestros niños crezcan con desventajas que afecten su desarrollo y futuro. ¿Estamos dispuestos a tomar las medidas necesarias y trabajar juntos para erradicar estos problemas de una vez por todas? La salud y el futuro de nuestros hijos dependen de ello.




