China busca frente global contra Trump pero recibe escepticismo

La geopolítica comercial mundial se encuentra en un punto de inflexión, con China intensificando sus esfuerzos diplomáticos para contrarrestar la presión arancelaria impuesta por la administración Trump. La iniciativa china busca salvaguardar su posición en el sistema de comercio global y evitar el aislamiento económico, en un contexto donde las tensiones comerciales han escalado significativamente, impactando las cadenas de suministro y los flujos de inversión a nivel global. Recordemos que en 2024, el déficit comercial de Estados Unidos con China alcanzó un máximo histórico, intensificando las fricciones bilaterales y las acusaciones de prácticas comerciales desleales.

Según la investigación publicada por The New York Times, el presidente Xi Jinping y su equipo han desplegado una estrategia diplomática integral para persuadir a otros países de no ceder ante las presiones de Washington en materia de aranceles, buscando demostrar que China no enfrentará esta guerra comercial en solitario.

En las últimas semanas, el ministro de Comercio chino ha mantenido conversaciones virtuales con altos funcionarios de la Unión Europea, promoviendo una mayor colaboración bilateral en el ámbito comercial. Paralelamente, diplomáticos chinos han establecido contacto con representantes gubernamentales en Tokio y Seúl, buscando alianzas estratégicas en la región. La reciente visita de Estado de Xi Jinping a Vietnam y Malasia, donde fue recibido con manifestaciones de apoyo cuidadosamente organizadas, subraya la importancia que China otorga a estos socios comerciales.

Para China, el desafío es mayúsculo: está en juego el futuro del sistema comercial global que impulsó su ascenso como potencia manufacturera, así como el acceso a mercados cruciales para sus exportaciones, ahora amenazado por los aranceles estadounidenses. Esta ofensiva diplomática también pone a prueba el estatus de China como potencia global, frente a lo que Beijing considera un intento de Washington por contener y suprimir a su principal competidor. Cabe recordar que, en respuesta, China ha impuesto aranceles a productos estadounidenses y ha restringido la exportación de minerales y materiales magnéticos de tierras raras, esenciales para la fabricación de automóviles, misiles y drones, generando inquietud en industrias estratégicas.

Xi Jinping busca construir una coalición amplia que resista la imposición de aranceles a productos chinos y evite el desacoplamiento de las cadenas de suministro chinas, promovido por Washington. Esta estrategia se articula en un contexto de creciente preocupación por la fragmentación del comercio internacional y el auge del proteccionismo. En 2023, la Organización Mundial del Comercio (OMC) ya había advertido sobre los riesgos de una escalada de las tensiones comerciales para el crecimiento económico global.

Además, es relevante mencionar que la iniciativa “Belt and Road” (BRI) impulsada por China, juega un papel importante en su estrategia de diversificación económica y creación de alianzas comerciales a largo plazo. Esta iniciativa, que abarca inversiones en infraestructura y conectividad en diversos países, busca fortalecer la posición de China como centro de la economía global y contrarrestar la influencia de Estados Unidos en el escenario internacional. La eficacia de estos esfuerzos diplomáticos y económicos será determinante para el futuro del comercio global y la relación entre las dos superpotencias.