Brasil defiende su papel diplomático tras rescate de opositores en Caracas

El Gobierno de Brasil expresó su posición respecto al reciente rescate de cinco opositores venezolanos que permanecían refugiados en la Embajada de Argentina en Caracas, una operación liderada por Estados Unidos y anunciada oficialmente el martes por la noche.


A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores recordó que los asilados —Magalli Meda, Claudia Macero, Omar González, Pedro Urruchurtu y Humberto Villalobos— se encontraban en calidad de refugiados desde marzo de 2023. Desde agosto del mismo año, Brasil asumió la custodia de la sede diplomática, a la espera de que Argentina lograra un acuerdo con otro Estado aceptado por el régimen de Nicolás Maduro.


Según la Cancillería brasileña, el país actuó “siempre apegado a la vía diplomática”, gestionando con Caracas el abastecimiento básico de los asilados y buscando una salida humanitaria conforme a la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954. Brasil aseguró que, incluso antes de asumir formalmente la representación de los intereses argentinos, ya había realizado gestiones de alto nivel para obtener los salvoconductos necesarios, sin éxito.


El comunicado lamentó que la situación de los refugiados se agravara por la falta de respuesta del gobierno venezolano, que mantuvo el cerco y las restricciones sobre el grupo durante más de 400 días. En ese contexto, Brasil saludó la culminación del episodio y subrayó que “la salida de los asilados pone fin a un drama humanitario”.


El operativo fue confirmado por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien destacó la “precisa operación” que permitió trasladar a los disidentes a territorio estadounidense. La opositora María Corina Machado agradeció públicamente a la administración de Donald Trump, mientras que los refugiados habían cuestionado días antes la pasividad de Brasil, a quien reclamaron mayor determinación para garantizar su salida.