Boluarte denuncia intentos de destrucción interna mediante infiltración en Estado y sociedad

La seguridad nacional vuelve a estar en el centro del debate político tras las recientes declaraciones de la presidenta Dina Boluarte durante el aniversario de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) de la Policía Nacional del Perú (PNP). El evento, realizado en el Cercado de Lima, sirvió de marco para que la mandataria expresara su preocupación sobre posibles infiltraciones ideológicas en las instituciones estatales.

Según la investigación publicada por El Comercio, la presidenta Boluarte alertó sobre la persistencia de ideologías asociadas al terrorismo, incluso después de su derrota en el conflicto armado interno que azotó al país durante más de dos décadas.

Durante su discurso, Boluarte enfatizó que grupos con ideología “marxista leninista”, a pesar de haber sido derrotados en la lucha contra el terrorismo, estarían buscando nuevas estrategias para desestabilizar el país. Señaló que estas tácticas incluirían la infiltración en instituciones del Estado, con el objetivo de “destruirlas desde adentro”. La mandataria instó a la vigilancia y a no caer en la ingenuidad, advirtiendo que el terrorismo podría estar buscando cualquier debilidad para reagruparse y atacar.

La presidenta resaltó la labor de la Dircote en la lucha contra el terrorismo, reconociendo el papel fundamental que desempeñó esta dirección policial en la pacificación del país. Sin embargo, también lamentó que los agentes que participaron en este combate sean, en su opinión, “juzgados una y otra vez”. Este señalamiento se produce en un contexto donde las acciones de las fuerzas del orden durante el conflicto armado interno siguen siendo objeto de investigación y debate.

Boluarte expresó su disconformidad con lo que considera una falta de reconocimiento hacia los agentes policiales que combatieron el terrorismo, alegando que a ellos “no hay derechos humanos ni justicia”, mientras que a los terroristas “se exigen reparaciones y libertades”. Esta afirmación generó controversia y pone de manifiesto las profundas divisiones que aún existen en la sociedad peruana con respecto a la memoria del conflicto armado interno.

Es importante recordar que el Perú sufrió las consecuencias del terrorismo, principalmente a través de las acciones de grupos como Sendero Luminoso y el MRTA, que causaron miles de muertos y desaparecidos, así como daños materiales incalculables. El conflicto armado interno, que se extendió desde la década de 1980 hasta principios de los 2000, dejó una profunda huella en la sociedad peruana y sigue siendo un tema sensible en la agenda política y social del país. El debate sobre la reconciliación nacional y la justicia transicional continúa siendo un desafío para el Estado peruano.