El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha expresado su consternación y enojo tras la confirmación de la muerte de Hersh Goldberg-Polin, un rehén israelí-estadounidense en la Franja de Gaza. En un comunicado emitido este domingo, Biden declaró estar “devastado e indignado” por la trágica noticia, asegurando que Hamás pagará por los “crímenes” cometidos desde el 7 de octubre.
El presidente reiteró su compromiso de trabajar sin descanso para garantizar la liberación de los rehenes restantes. La vicepresidenta Kamala Harris también condenó enérgicamente a Hamás, calificando a la organización como una “malvada organización terrorista” y subrayando la necesidad de eliminar la amenaza que representa tanto para Israel como para los ciudadanos estadounidenses.
Hersh Goldberg-Polin, de 23 años, fue secuestrado por Hamás el 7 de octubre de 2023 durante el Nova Festival. Su fallecimiento fue confirmado después de que el Ejército israelí anunciara el hallazgo de “varios cadáveres” en Gaza. Hersh había sido visto por última vez en un video difundido por Hamás en abril, donde criticó al Gobierno israelí por abandonar a los rehenes. Con su muerte, ya son 45 los secuestrados fallecidos de los 116 que permanecen en la Franja de Gaza, según cifras oficiales israelíes.




