La tradicional reunión de ex Secretarios del Tesoro para dar la bienvenida al recién nombrado suele ser un evento distendido y cordial. Sin embargo, este mes, coincidiendo con el “Día de la Liberación” del Presidente Trump, el encuentro adquirió un tono notablemente serio, reflejando la creciente preocupación por la economía nacional.
Según la investigación publicada por The New York Times, la cena, organizada por el ex Secretario del Tesoro Steven T. Mnuchin, tuvo lugar en un momento de turbulencia para la economía estadounidense. La imposición de aranceles punitivos por parte del Presidente, tanto a aliados como a adversarios comerciales, había generado una gran incertidumbre. Scott Bessent, el nuevo Secretario del Tesoro, se encontró defendiendo una política que muchos de los presentes consideraban un error económico de gran magnitud.
La atmósfera, tal como la describió W. Michael Blumenthal, de 99 años, quien dirigió el Departamento del Tesoro durante la administración Carter y asistió a la cena, era de gran inquietud. Este encuentro se produce en un contexto económico global marcado por la desaceleración del crecimiento en Europa y las tensiones comerciales persistentes entre Estados Unidos y China, factores que complican aún más el panorama económico interno.
Según relataron Blumenthal y otras fuentes conocedoras de la cena, Bessent fue interrogado exhaustivamente sobre la estrategia subyacente a los aranceles y el impacto que estos tendrían sobre la economía. La reciente subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, en un intento por controlar la inflación, también fue un tema de debate, exacerbando las tensiones existentes.
En algunos momentos, Bessent elevó el tono de voz mientras sus predecesores lo confrontaban sobre el enfoque de Trump. La defensa a ultranza de una política tan controvertida, en un foro tan prestigioso y crítico, generó un ambiente de tensión palpable. A pesar de las presiones, el Secretario Bessent se mantuvo firme en su postura, defendiendo la política comercial del gobierno como necesaria para proteger los intereses económicos de Estados Unidos.
La lista de invitados incluyó nombres de la talla de Robert E. Rubin, Henry M. Paulson, Lawrence H. Summers, Timothy F. Geithner y Jack Lew. Janet L. Yellen, también ex Secretaria del Tesoro, no pudo asistir debido a un viaje a Australia, según informó su portavoz. La ausencia de Yellen, una figura respetada tanto por demócratas como por republicanos, fue notoria en un encuentro de tanta trascendencia.
El Departamento del Tesoro declinó hacer comentarios sobre la cena, y el propio Bessent se negó a responder preguntas para este artículo. Este silencio oficial contribuye a la sensación de que el gobierno Trump está cada vez más aislado y desconectado de las voces expertas en materia económica.



