En un reciente informe publicado por el Australian Signals Directorate (ASD), la agencia australiana de inteligencia digital ha identificado a China como el principal promotor de ataques cibernéticos graves dirigidos a empresas e infraestructuras críticas en Australia. Este documento anual sobre amenazas cibernéticas resalta un incremento notable en los incidentes de ciberseguridad, con un aumento de dos a cinco en ataques graves en el último año.
Según el informe, China es el actor más activo en estos ciberataques, seguido de cerca por Rusia e Irán. La ASD también destacó un aumento del 23% en los informes de delitos cibernéticos en Australia, con casi 94,000 casos reportados en comparación con el año anterior.
Este informe abarca varias violaciones de seguridad significativas ocurridas el año pasado, incluyendo los ataques a Optus, la segunda mayor compañía de telecomunicaciones de Australia, y Medibank, la principal aseguradora de salud del país. Además, se menciona el reciente compromiso de los sistemas del operador portuario DP World, que resultó en la interrupción de operaciones en importantes puertos australianos.
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En respuesta a estas amenazas crecientes, el viceprimer ministro y ministro de defensa de Australia, Richard Marles, anunció un aumento en la inversión para la ASD. El gobierno australiano se comprometió a destinar 10 mil millones de dólares australianos en la próxima década para fortalecer sus capacidades y defensas cibernéticas.
El informe resalta la “ansiedad por la seguridad” que China, el mayor socio comercial de Australia, genera en el país. En mayo, Australia se unió a la red de intercambio de inteligencia Five Eyes para identificar la participación de China en ciberataques a infraestructuras en Estados Unidos. Este grupo incluye a Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá y Nueva Zelanda.
No obstante, las autoridades de Beijing no han respondido a estas acusaciones. El informe también señala la actividad de cibercriminales rusos durante la guerra en Ucrania, utilizando malware destructivo contra infraestructuras críticas ucranianas.
El informe sugiere que el reciente acuerdo de defensa AUKUS con Gran Bretaña y Estados Unidos podría haber incrementado la vulnerabilidad de Australia a ataques cibernéticos, con un ataque a los activos australianos ocurriendo cada seis minutos. Este acuerdo se centra en submarinos nucleares y otras capacidades militares avanzadas, lo que podría atraer mayor atención cibernética hacia Australia.




