El reciente ataque aéreo sobre Kiev, perpetrado con drones rusos, ha dejado un saldo trágico en la capital ucraniana. El incidente, que tuvo lugar en la noche del sábado al domingo, coincide con el inicio de conversaciones en Arabia Saudí, mediadas por Estados Unidos, para explorar la posibilidad de un cese al fuego parcial en el conflicto.
Según la investigación publicada por The New York Times, al menos tres personas perdieron la vida durante el ataque, horas antes de que comenzaran las negociaciones en territorio saudí. Los esfuerzos diplomáticos se intensifican mientras la población civil sufre las consecuencias directas de la escalada bélica.
Múltiples explosiones resonaron en Kiev mientras las unidades de defensa aérea intentaban interceptar los drones invasores. La Fuerza Aérea Ucraniana reportó el lanzamiento de cerca de 150 drones a lo largo del país, afirmando haber derribado alrededor de 100. Sin embargo, esta información no ha podido ser verificada de forma independiente. El incremento en el uso de drones por parte de Rusia representa un cambio táctico significativo en el conflicto, poniendo a prueba las defensas antiaéreas ucranianas.
Las autoridades locales de Kiev informaron el domingo por la mañana que varios drones y restos de aquellos que fueron abatidos cayeron sobre diversos edificios de la ciudad, provocando incendios. Vitali Klitschko, el alcalde de Kiev, confirmó el fallecimiento de tres personas: un padre y su hija de cinco años, así como una anciana de 80 años. Adicionalmente, al menos diez personas resultaron heridas como consecuencia de los ataques. El uso de drones kamikaze ha aumentado en los últimos meses, representando una amenaza constante para la población civil.
El número de víctimas es particularmente alto para Kiev, considerada una de las ciudades mejor defendidas de Ucrania. En los últimos meses, Rusia ha intensificado sus ataques contra la capital, buscando saturar las defensas aéreas con oleadas de drones. Lo que antes era una rareza, el zumbido de los drones de ataque sobrevolando los edificios, se ha convertido en un sonido frecuente en el centro de la ciudad, donde se encuentran el palacio presidencial y el Parlamento. El sistema de defensa aérea de Kiev, aunque sofisticado, enfrenta desafíos crecientes ante la persistencia y la evolución de las tácticas de ataque rusas.
La mujer de 80 años falleció cuando un dron impactó los pisos superiores de su edificio residencial, según informó la oficina del Fiscal General de Ucrania. Hryhoriy Danylenko, de 23 años, residente en la acera de enfrente, relató que el impacto provocó un incendio que se propagó rápidamente por los pisos superiores del edificio. «La gente corría en busca de refugio con la ropa que llevaban puesta», declaró Danylenko en una entrevista telefónica. «Había llamas enormes». La infraestructura civil se ha convertido en un objetivo recurrente en el conflicto, generando un impacto devastador en la vida cotidiana de los ciudadanos.



