El ansiado proyecto de la carretera asfaltada que uniría Huánuco-Ambo-Yanahuanca-Oyón con la costa seguirá sufriendo demoras y entrampamientos. Los grandes responsables son los funcionarios del MEF, de Provias y el MTC, y también las fuerzas vivas de Huánuco que como siempre penosamente, hacemos poco o nada para reclamar nuestros derechos.
Cómo dimos cuenta en nuestra edición de ayer, otra vez se postergó la licitación, generando gran incertidumbre. De acuerdo con funcionarios de Provias, los estudios definitivos se terminarían para noviembre de este año y la licitación se llevaría a cabo en 2020. Aun siendo optimistas, resulta difícil creerles, considerando que todavía falta realizar el expediente técnico, además que se aproxima temporada de lluvias y huaicos, sumado a lo ineficiente que es el Estado, esto podría tomar más tiempo.
Si hacemos memoria, este proyecto de asfaltado del tramo 3, Yanahuanca-Ambo tiene más de 30 años en espera. Muchos identificados huanuqueños exigieron y alzaron la voz para demandar la construcción de esta vía. Por ejemplo, recordemos al geógrafo Romer Santa María Hidalgo, quien en 2002 estuvo presente en Oyón junto con el alcalde Huaynate; ya que había la promesa del Gobierno central de ese entonces, de que se concretaría la vía.
De no realizarse en 2020, el panorama se haría más sombrío. Esto debido al proceso de campaña electoral y a las elecciones generales de 2021. En este caso, los candidatos no tardarán en utilizar el proyecto como caballito de batalla para conseguir más votos.
Esta anhelada obra es de suma importancia para que el centro del país tenga un mejor y rápido acceso a la costa, y es, definitivamente, la ruta más acertada por términos de cercanía y su bajo nivel de altura sobre el nivel del mar comparado con Ticlio. Esperemos que los colegios profesionales, la sociedad civil y el Gobierno Regional Huánuco se unan para exigir al presidente Vizcarra su pronta ejecución.



