Tras perpetrarse el doble crimen en el jirón Chiclayo s/n, en el poblado de Marabamba, los policías rodearon la vivienda de Elvis Gamarra Ramírez, alias “Cura”, ubicada en la urbanización Señor de Burgos, por la subida a Marabamba, presuntamente, por estar detrás del asesinato.
Los testigos del sangriento ataque habrían indicado que los asesinos huyeron a bordo de un automóvil Tico guinda, color del vehículo, que también tendría el auto del sospechoso. Además, este anteriormente habría golpeado y amenazado de muerte a Yeyson Yulino Ponce Beteta (18); sin embargo, no pudieron intervenirlo a falta de pruebas contundentes.
El asesinato
La policía confirmó que Yeyson Yulino Ponce Beteta (18) fue asesinado de cuatro balazos en la cabeza en el interior del trimóvil azul de placa 8689-0B que conducía cuando fue acribillado en la puerta de su vivienda. Mientras que su amigo e inquilino, Epifanio Andrés Aguirre Alvarado (19), yacía muerto al costado del trimóvil tras ser impactado por cinco proyectiles. Cuatro en el rostro y uno en el pecho.
El terrible ataque habría ocurrido cuando Yeyson llegaba a su domicilio, a bordo del trimóvil azul, y Andrés salió para ayudarlo a colocar las tablas sobre la acequia para que pueda pasar el vehículo; sin embargo, los asesinos habrían llegado para matar a Yeyson, pero acabaron con la vida de Andrés, al salir en su defensa, porque habría reconocido al homicida.
Elizabeth Flores Pitmán (18), conviviente de Andrés, salió de la vivienda al escuchar los disparos y logró ver a un sujeto abordar el Tico guinda que se daba a la fuga con rumbo desconocido.
Los policías encontraron varios casquillos de bala de calibre 380 y 9 milímetros, los mismos que fueron recogidos como prueba para dar con los responsables del homicidio. Luego realizaron el levantamiento del cadáver, mientras la madre y esposa de Andrés protagonizaban desgarradoras escenas de dolor por la muerte repentina del joven padre de un menor.




