En nuestra ciudad encontramos con orgullo una gran cantidad de edificios con más de cinco pisos, lo que significa progreso económico, lo que es bueno. Pero también podríamos asombrarnos al saber que una gran cantidad de ellos no cuenta con la documentación municipal respectiva. Es decir, no tienen autorización de construcción, y a pesar de ello, han ido construyendo piso tras piso.
Como consecuencia del siniestro sucedido la semana pasada, los municipios se han dado cuenta de la existencia de cientos de edificios que no cumplen con la normativa ni requisitos establecidos. Muchos de ellos carecen de autorización o licencia de construcción, de declaración de fábrica, o estudio de impacto ambiental, por mencionar algunos. La corrupción en las instituciones ha facilitado terriblemente este accionar y ha motivado aún más la práctica de la informalidad.
Las gerencias de obras y de licencias de los municipios de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca, tienen el arduo trabajo de verificar calle por calle la documentación de las edificaciones de 5 pisos a más. En una buena iniciativa, la comuna de Amarilis ha tomado la decisión de suspender las autorizaciones de licencia de construcción, hasta evaluar que todas realmente cumplan con la normativa. Una medida necesaria si lo que se busca es luchar contra la informalidad. Por mencionar un caso: en Amarilis una edificación en plena avenida La Colectora invadió las aceras. Dicha edificación tenía la orden de demolición, sin embargo, en la gestión de Robinson Aguirre, curiosamente parece haber “solucionado” su situación. ¿Cómo logró el milagro?
Es el momento de hacer respetar el principio de autoridad para evitar luego desgracias.



