Editorial. Treta para vacar al presidente

En plena turbulencia política, con blindaje del grupo apro-fujimorista en el Congreso, el exjuez César Hinostroza se escapó del país cruzando la frontera con el Ecuador como Pedro por su casa. Este abusivo Congreso se ha encargado de proteger a los cabecillas de esta telaraña de corrupción que existe en el país y quienes están enquistados en los altos cargos del Poder Judicial, Ministerio Público y en la administración pública, como el caso del fiscal de la Nación Pedro Chávarry.
Al ahora prófugo de la justicia, asumió que escapar del país era mejor que estar encerrado en prisión. Si antes tenía el apoyo de los congresistas de la corrupción, cuando lo atrapen y extraditen, no tendrá a nadie de su lado, esta vez sí se quedó solo, sin protección de sus “hermanitos”. Eso significa que no le quedará otra alternativa que la de decir quién es la “Señora K” y todos los arreglos que se realizaron por debajo de la mesa y a favor de muchos de los integrantes tanto del partido aprista como fujimorista.
El ministro del Interior asumió su responsabilidad y puso su cargo a disposición, como debe ser. Sin embargo, los otros grandes responsables, desde Salaverry como presidente del Congreso, la Fiscalía y los congresistas que protegieron al susodicho, ahora pegan el grito al cielo porque en migraciones lo dejaron salir del país, cuando pareciera que todo este episodio de detención de Keiko fue parte de una campaña de distracción para que Hinostroza se pudiera escapar.
La estrategia sigue siendo la misma de antes, buscar tumbarse al presidente Martín Vizcarra, a como dé lugar. En esta guerra entre el Ejecutivo y el Legislativo todo puede ocurrir, y las estrategias son tan sucias, que lo únicos perjudicados somos el pueblo. Acaso es el momento de enviar a todos a sus casas, las fuerzas vivas del país no los quieren, ni a la “Señora K” ni a su ejército de legisladores corruptos. Basta ya de jugar a la política, ahora ya no necesitaron a un Mamani, pues encontraron a un Hinostroza.