La lista de José Jerí logró consolidar una coalición robusta que incluye a Somos Perú, Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Perú Libre y Acción Popular

Congreso 2025: ¿Quién ejercerá el poder, José Jerí o José Cueto?

Tensión máxima en el Congreso: así se definieron las alianzas y estrategias clave

Este sábado 26 de julio, el Congreso de la República del Perú vuelve a ser escenario de una elección decisiva: la renovación de la Mesa Directiva para el periodo 2025-2026. Dos candidaturas se perfilan como protagonistas principales: José Jerí Oré, representante de Somos Perú, y José Cueto, exalmirante y figura emergente de Honor y Democracia. Más allá del resultado, la contienda refleja un panorama político complejo, con movilizaciones de último minuto, alianzas multipartidarias, denuncias éticas y un Congreso cada vez más fragmentado.

Alianzas estratégicas y respaldos parlamentarios en juego

La lista de José Jerí logró consolidar una coalición robusta que incluye a Somos Perú, Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Perú Libre y Acción Popular. Este bloque reúne a figuras clave como Fernando Rospigliosi, Waldemar Cerrón y Ilich López, configurando una de las alianzas más amplias en la historia reciente del Parlamento. Sin embargo, el respaldo masivo no implica ausencia de tensiones. Jerí enfrenta cuestionamientos judiciales de gran envergadura, entre ellos investigaciones por presunta violación sexual y cuestionamientos sobre su patrimonio.

Por su parte, la candidatura de José Cueto intenta capitalizar el descontento ciudadano con la política tradicional, presentándose como una opción que busca “limpieza institucional”. Su fórmula cuenta con el apoyo explícito de Renovación Popular, Podemos Perú, Honor y Democracia, y algunos parlamentarios independientes, sumando alrededor de 35 votos confirmados. Sin embargo, ese número queda lejos de la mayoría simple estimada que posee la lista rival.

Controversias y denuncias en torno a los candidatos

El proceso electoral para la Mesa Directiva está marcado por la presencia de perfiles con antecedentes polémicos. Jerí carga con denuncias en su contra y un historial de acusaciones por presuntos delitos graves, algo que no ha frenado su propuesta gracias a la disciplina y el pragmatismo de sus aliados. En contraste, Cueto aporta un perfil militar y experiencia en comisiones clave, pero varios de sus acompañantes han enfrentado investigaciones por irregularidades administrativas, traspasos de fondos y sospechas de corrupción.

Además, la elección evidencia la influencia de personajes y grupos con vínculos regionales o familiares que generan desconfianza en amplios sectores del Parlamento y de la opinión pública. Por ejemplo, Waldemar Cerrón, hermano de Vladimir Cerrón, sigue siendo un actor relevante dentro de la bancada de Perú Libre.

Estrategias y tensiones en la víspera de la votación

La disputa entre Jerí y Cueto se desarrolla en un contexto donde la aritmética parlamentaria es cambiante e imprevisible. Aunque la lista de Jerí parte con una ventaja numérica considerable, las horas previas a la votación son determinantes para consolidar negociaciones y persuasiones de última hora. Bancadas indecisas como Avanza País, la Bancada Socialista y algunos no agrupados tensionan el escenario, lo que hace que la elección sea más competitiva y compleja.

El mecanismo previsto para la votación —estrictamente presencial y con cédula física— busca garantizar la transparencia y la legitimidad del proceso, pero no elimina el desconcierto ni el rechazo creciente a las negociaciones políticas que se perciben como “repartijas” que poco acercan a la ciudadanía a decisiones auténticas.

Impacto político y proyecciones tras la elección

Más allá de la presidencia del Congreso, esta elección definirá quién controla el tablero de comisiones y quién tendrá la agenda para el tramo final antes de las elecciones generales de 2026. También funcionará como un termómetro sobre la situación de la representación política y la posibilidad de reformas que busquen restaurar la confianza ciudadana.

La elección llega en medio de un ambiente de crisis y descrédito, donde muchas fuerzas políticas optaron por el voto en blanco o nulo, y sectores políticos como Juntos por el Perú decidieron retirarse de la contienda al considerar que ninguna opción representa un verdadero cambio. Así, el resultado podría consolidar un Congreso aún más fragmentado o abrir espacios para dinámicas renovadoras, dependiendo de la respuesta política y social a la nueva Mesa Directiva.

En definitiva, la jornada de hoy se configura como un momento clave que definirá no solo quién lidera el Parlamento, sino también cómo el Legislativo aborda los grandes desafíos pendientes en un contexto de polarización y desencanto generalizado hacia las instituciones políticas. La expectativa está puesta en el conteo final de votos, mientras el hemiciclo permanece en tensión por el futuro rumbo legislativo.