Caso Atachagua: Lo contactaron el día de su cumpleaños para carrera a Panao

El caso de Junior Atachagua Reyes, el transportista hallado sin vida el pasado 10 de julio, da un nuevo giro tras conocerse el testimonio de un amigo cercano que declaró ante el Área de Investigación de Trata de Personas del Departamento de Investigación Criminal. La declaración, rendida el 5 de julio, revela que el mismo día del cumpleaños de Junior —el 14 de junio— recibió una llamada que podría haber sido el inicio de una trampa.
Según narró el testigo, ambos se encontraban en la puerta de su casa tomando cerveza cuando, entre las 10:00 y 11:00 de la mañana, Junior atendió una llamada en altavoz de un supuesto conocido vinculado al transporte. “Junior hay un taxi para Panao”, habría dicho la voz al otro lado de la línea. Aunque Atachagua respondió que no conocía bien ese destino, aceptó cotizar el viaje. Días después, el 18 de junio, desapareció tras comunicar que se dirigía hacia Yanuna, una zona alejada de Panao, donde fue visto por última vez.
Ese día, Junior envió fotos desde su celular en las que aparecía su vehículo circulando por una vía rural bajo lluvia. A las pocas horas, dejó de responder mensajes. La última imagen enviada mostraba su auto vacío y sucio por el barro, como luego se comprobó en registros de cámaras de vigilancia.
La familia, en medio del dolor, denunció que tres números desconocidos llamaron días después para señalar el lugar donde estaba el cuerpo, a cambio de pagos vía Yape. Estas llamadas son ahora parte de la investigación fiscal, que fue transferida rápidamente de Pasco a Huánuco en menos de 24 horas, pese a contener información clave.
El cuerpo de Junior fue hallado el 10 de julio, en avanzado estado de descomposición, cerca del kilómetro 100 de la carretera Pasco – La Oroya. Por las condiciones del hallazgo, las autoridades no descartan un ajuste de cuentas como posible móvil del crimen.