JUAN SANTACRUZ PACHACUTI YAMQUI Y MARIELLA KAMPOY EN ORCORARA

Por: Israel Tolentino

No quería publicar por cumplir una expectativa, sino hacerlo cuando realmente sintiera que era el momento justo. Hoy, esa necesidad de mostrar lo que he venido construyendo en silencio se ha vuelto más fuerte y es el motivo de mi primera muestra individual (Mariella Kampoy).

Mariella Kampoy, expone en el Centro Cultural de la Universidad San Agustín de Arequipa (UNSA) la muestra ORCORARA, nunca hubiera pensado que tratar un “argumento” pretérito, deparara un choque de tiempos, un croquis del siglo XVI poniendo en apuros al siglo XXI.

Sara tiene un sueño recurrente, no es cualquier sueño, ve un esbozo de mapa, un croquis de lo que se conoce como el dibujo de Juan Santacruz Pachacuti Yamqui. Sara logra darle continuidad a soñar con él y se inicia una fantástica conversación donde las preguntas de ella obtienen respuestas directamente de Santacruz. “Dibujaba como podía, pero que encierra una fuerza simbólica innegable”, refiere Mariella.

Flyer de la exposición Orcorara.

Los recuerdos están hechos de olvido, como si ello le diera valía a cada hecho e instaurara los acontecimientos. El olvido es recuperar, establecer los sucesos, las historias… Las personas. El dibujo de Juan Santacruz se manifiesta en la intuición de Mariella Kampoy; una conmovedora manera de acercarse a un ser del futuro (Mariella): desmitifica los tiempos y revive una continuidad afectiva y de significados persistentes en la colectividad. Santacruz Pachacuti se revela con ella, por lo tanto, se puede afirmar que viaja de generación en generación. ¿Alguna vez, el protagonista de Orcorara habría imaginado beber coca filtrante?

Todos sueñan en horizontal, cuando el cuerpo vencido por la fatiga se tiende y espera el canto del gallo o la alarma, las herencias de todo tipo acarrean preguntas arcanas, donde muestran respuestas inimaginadas; en cuantiosos casos las dejamos pasar, se vuelven pesadillas de cada oscuridad. Mariella ha encontrado una delicada manera de capturarlas y traducirlas a instantáneas. Anotar en el sueño de su sueño y despertar para provocar un relato gráfico. Una historia escasa desarrollada en un conjunto de folios, hecha para las manos, como en las apariciones, donde Juan Santacruz le narra las significaciones.

Miguel Cordero, Leonor Ponce, Mariella Kampoy y Miguel Angel Cordero

La exposición Orcorara, presenta a Sara, quien se pierde en su semejanza con Mariella; logra entender tiempos desiguales que Mariella torna en imágenes. Sara, logra una secuencialidad de sueños con Santacruz Pachacuti, a quien le pregunta: “Juan ¿por qué me elegiste? Y, Juan, con amabilidad y mucha calma le responde: Te elegí porque hay algo que compartimos, aunque aún no lo comprendas”. Dos personajes, con tres siglos entre ellos, instauran un diálogo continuo y de confesiones. Sara, cuando es Mariella, continúa ilustrando las pláticas.

Mariella Kampoy Silva en su exposición Orcorara.

Santacruz, como Virgilio con Dante, le toma de la mano y le conduce a escuchar respuestas sobre el croquis, un mapa interestelar, trazado por él, Mariella en la persona de Sara, se deja viajar al encuentro con las respuestas que Santacruz dadivosamente le va revelando. El soñado le da a conocer los significados de Hanan Pacha, de Achachi Ucuri (abuelo lucero de la mañana), Apachi Ururi (abuela lucero de la tarde), Viracocha, Pachayachachiq (el todo absoluto). Sobre el Kay Pacha, el Hanan (hombre), la Hurin (mujer), el K’uychi (arco iris)… Y el Uku Pacha. Cuenta Mariella “los tres planos sagrados de la cosmovisión andina. Ese viaje era una forma de sanar, sí, pero también de despertar una voz silenciada por siglos”. Luego Juan, le invita a viajar al futuro y le deja una misión que no puedo revelar.

Mariella Kampoy y Miguel Cordero en Venecia.

Entre toda esta vigilia, un personaje está presente como una sombra, como un ser invisible y en un descuido de Juan Santacruz, le musita a Mariella/Sara, el siguiente comentario: “el tiempo ha sido esquivo con nosotros durante tres décadas, incluyendo mamut, tigre dientes de sable y pájaro dodo; es decir, la Casa Amarilla. ¿Me entiendes? Yo, tampoco… Pero en realidad, lo que deseo preguntarte es: ¿QUIERES CASARTE CONMIGO?

Mariella, desconocemos en qué situación se encuentra, ¿qué habrá respondido a la frescura del personaje secreto que le acompaña en todo el relato? Como los trazos de Juan Santacruz Pachacuti, nos deja un hermoso catálogo titulado: Orcorara. Al fondo suenan tinyas de boda (Pozuzo, julio 2025).