El consejero delegado Ricardo Prado denunció la preocupante paralización de la obra del Estadio Colón en la ciudad de Llata, provincia de Huamalíes, advirtiendo que el proyecto presenta un abandono total por parte del consorcio ejecutor y que arrastra deudas que superarían el millón y medio de soles.
Durante una reciente visita de fiscalización, realizada junto a integrantes de la Comisión de Infraestructura del Gobierno Regional de Huánuco, se confirmó que los trabajos están detenidos y que existe un serio perjuicio económico para trabajadores, proveedores y ciudadanos locales que brindaron servicios a la empresa contratista.
Según explicó Prado, el informe preliminar elaborado con base en declaraciones juradas recolectadas en campo da cuenta de una deuda que ya supera el millón 169 mil soles. Esta comprende pagos pendientes a peones, operarios, personal de vigilancia, proveedores de alimentos, hospedaje y bienes diversos. Sin embargo, el consejero advirtió que este monto seguirá incrementándose en los próximos días.
“Operarios de zonas como Huancayo también han reportado deudas que superarían los S/200 mil. El problema va mucho más allá de lo que inicialmente se pensaba. Aún hay personas que no han sido ubicadas o no pudieron asistir a las reuniones de verificación”, precisó.
Abandono total y riesgo de saqueo
La obra presenta observaciones graves y se encuentra completamente abandonada. El propio consejero señaló que no hay residente de obra, contratista ni supervisor presente. “Ni un solo representante de la empresa ha dado la cara. Los vigilantes, incluso, tienen tres o cuatro meses sin recibir su pago”, sostuvo.
Este vacío ha generado alarma entre los mismos vigilantes, quienes manifestaron que podrían verse obligados a retirar bienes como fierros u otros materiales, en un intento de resarcirse de las deudas. “¿A quién se le entregan los materiales si nadie responde?”, cuestionó Prado.
Uno de los aspectos más graves es que, pese al avance físico de apenas un 50%, ya se habría desembolsado más de S/16 millones para una obra cuyo presupuesto inicial era de S/22 millones. Prado informó, además, que se autorizó un incremento presupuestal adicional de S/2 millones, lo que —a su juicio— no se justifica en las condiciones actuales.
“Desde aquí hacemos un llamado a los órganos de control para que actúen de inmediato. No se puede permitir que los recursos del Estado se pierdan de esta manera”, declaró, visiblemente indignado.
Malestar social y expectativa frustrada
La paralización de la obra ha generado una fuerte reacción en la población de Huamalíes. El Frente de Defensa local, según indicó Prado, ha expresado su malestar por lo que consideran un atropello a los derechos de quienes trabajaron de buena fe. “Hay padres de familia que esperaban este ingreso para llevar sustento a sus hogares y hoy están endeudados”, remarcó.
La obra, que debía estar culminada antes del 28 de julio, ha quedado truncada, sin claridad sobre su continuidad ni responsable que asuma los compromisos pendientes.




