La desinformación en torno al origen del COVID-19 resurge con fuerza al redirigirse los portales web oficiales del gobierno estadounidense, anteriormente dedicados a la información sobre el virus y la distribución de pruebas, hacia una narrativa que favorece la teoría de la fuga de laboratorio. Este giro, que muestra una imagen del expresidente Trump junto al título “Fuga de Laboratorio”, se apoya en una imagen satelital de Wuhan, China, epicentro inicial de la pandemia, alimentando la controversia sobre el verdadero origen del virus.
Según la investigación publicada por The New York Times, esta nueva página web busca exponer “los verdaderos orígenes del COVID-19”, lo que ha generado críticas y preocupación dentro de la comunidad científica e inteligencia.
El sitio web enfatiza la ubicación en Wuhan del Instituto de Virología, un laboratorio que investigaba coronavirus y que, según algunos científicos, manejaba proyectos de alto riesgo. Se mencionan también inquietudes sobre las deficientes medidas de seguridad en dicho instituto. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) ha citado estas preocupaciones al modificar recientemente su postura, inclinándose con “baja confianza” hacia la hipótesis de la fuga de laboratorio. Este cambio, sin embargo, no se basa en nueva información de inteligencia, sino en una reevaluación de la evidencia existente sobre las condiciones de seguridad en los laboratorios de Wuhan. Cabe recordar que en mayo de 2021, el presidente Biden ordenó a la comunidad de inteligencia “redoblar sus esfuerzos” para investigar los orígenes del COVID-19, fijando un plazo de 90 días para presentar un informe.
No obstante, la página web omite información crucial sobre la propagación inicial del virus, incluyendo los lugares de residencia y trabajo de los primeros pacientes, así como las pistas genéticas provenientes de un mercado ilegal de animales salvajes en Wuhan, donde se detectaron numerosos casos. Muchos científicos creen que esta evidencia sugiere un salto del virus de animales a humanos en dicho mercado, escenario que la nueva narrativa parece minimizar.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, funcionarios del gobierno han comenzado a calificar la teoría de la fuga de laboratorio como una “verdad confirmable”. Esta postura ignora la incertidumbre que persiste entre las agencias de inteligencia sobre el origen real de la pandemia. Expertos en inteligencia y científicos señalan que, desde 2020, China ha retenido información vital que podría esclarecer la cuestión, impidiendo una investigación completa y transparente.
Este redireccionamiento de los sitios web oficiales hacia una teoría no probada subraya el riesgo de politización de la información científica y la propagación de narrativas no respaldadas por evidencia sólida, lo que podría socavar la confianza pública en las instituciones y obstaculizar los esfuerzos para prepararse ante futuras pandemias. Es importante recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado repetidamente una investigación exhaustiva y transparente sobre los orígenes del COVID-19, incluyendo tanto la hipótesis del origen zoonótico como la de la fuga de laboratorio.




