Cañete fieles acompañan al Señor de la Agonía en solemne recorrido de Semana Santa

La Semana Santa en Perú se vive con fervor y devoción, y la provincia de Pisco no es la excepción. Este Viernes Santo, el Señor de la Agonía, proclamado “Patrón Jurado y Protector de la Provincia de Pisco”, salió en solemne procesión, congregando a cientos de fieles que lo acompañaron en su recorrido por las calles de Cañete. La manifestación religiosa atrajo incluso a devotos desde lugares tan distantes como Villa El Salvador, en Lima, quienes viajaron para participar activamente cargando el anda, demostrando la profunda fe que inspira esta imagen.

Según la investigación publicada por El Comercio, la procesión se caracterizó por la dedicación de los devotos que adornaron el trayecto con arreglos florales, arcos y alfombras de flores, rindiendo así homenaje a la sagrada imagen. Este fervor religioso, arraigado en la historia local, refleja la importancia de la fe en la vida de la comunidad pisqueña y su conexión con las tradiciones ancestrales.

La venerada imagen del Señor de la Agonía posee una rica historia que se remonta al siglo XVI, época en la que, curiosamente, también surgieron otras imágenes emblemáticas como el Señor de los Temblores de Cusco y el Señor de Luren de Ica. Según relatos transmitidos oralmente y recogidos por Canal N, la imagen llegó a Cañete durante la época colonial, transportada en uno de los barcos provenientes de España. El hallazgo se produjo de manera fortuita en una hacienda llamada Santa Bárbara, ubicada en el distrito de San Luis, donde fue encontrada varada, dando inicio a su veneración en la región.

La procesión del Señor de la Agonía se distingue también por la presencia de sahumadoras, mujeres encargadas de purificar el camino de la imagen con el humo de sahumerios. Este acto simbólico busca limpiar el espacio por donde transita la representación de Jesús crucificado, preparándolo para recibir la sagrada presencia y la devoción de los fieles.

Los cultos al Señor de la Agonía se iniciaron formalmente en 1916, marcando un hito en la historia religiosa de Cañete. Al año siguiente, en 1917, se llevó a cabo el primer recorrido procesional, consolidando así una tradición que se ha mantenido viva a lo largo de los años y que continúa atrayendo a miles de personas cada Semana Santa.

Alrededor de la 1:00 p. m., el Señor de la Agonía finalmente regresó a su templo, donde permanecerá hasta el año siguiente. Durante todo el recorrido, sus devotos lo acompañaron con cánticos y oraciones, expresando su agradecimiento por los favores recibidos y renovando su fe en la sagrada imagen. La procesión del Señor de la Agonía no solo es un evento religioso, sino también una manifestación cultural que fortalece la identidad y la cohesión social de la comunidad de Pisco y sus alrededores, reafirmando su legado histórico y espiritual.