La ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Leslie Urteaga, deberá responder ante el Congreso por una segunda moción de interpelación tras nuevos casos de intoxicación de escolares que consumieron alimentos del programa Wasi Mikuna. La iniciativa fue presentada por el congresista Roberto Sánchez, de la bancada Voces del Pueblo – Juntos por el Perú, con el respaldo de al menos 20 legisladores.
La moción se sustenta en tres casos recientes: el primero en la institución Elvira Castro de Quiroz (Piura), donde alrededor de 100 alumnos presentaron síntomas tras consumir sardinas enlatadas; el segundo en Amazonas, con 18 escolares afectados por pan con queso y leche; y un tercero en Los Olivos (Lima), donde varios menores también necesitaron atención médica.
Estos incidentes se suman a una primera moción presentada el 3 de abril por la congresista Sigrid Bazán, quien también cuestionó la seguridad del programa. Ambos pedidos coinciden en señalar fallas críticas en la supervisión de la cadena de distribución y la calidad de los alimentos.
Además, los legisladores denuncian la falta de insumos médicos básicos, como suero fisiológico, en las escuelas, lo que habría agravado los efectos de las intoxicaciones.
En respuesta, la directora de Wasi Mikuna, Nancy Villavicencio, anunció que los proveedores involucrados no volverán a ser contratados. Sin embargo, estas medidas no han calmado las críticas.
Ante la presión política, la ministra Urteaga anunció la presentación de un decreto supremo para declarar en emergencia el servicio de alimentación escolar y proceder a la extinción de Wasi Mikuna. La reorganización incluye la adecuación de 180 espacios escolares en Lima y Callao, con una inversión de 19 millones de soles, beneficiando a más de 4.2 millones de estudiantes a nivel nacional.




