Macron sugiere que Francia podría ampliar el alcance de su disuasión nuclear al debate

El deterrente nuclear francés emerge como un elemento clave en la reconfiguración de la seguridad europea, ante la creciente tensión con Rusia y la incertidumbre sobre el compromiso estadounidense con la defensa del continente. La declaración del presidente Macron abre un debate estratégico de gran calado sobre la extensión de la protección nuclear a los aliados europeos, un tema sensible que históricamente ha estado reservado a las potencias nucleares.

Según la investigación publicada por The New York Times, Emmanuel Macron manifestó este miércoles la disposición de Francia a discutir la ampliación de la cobertura de su arsenal nuclear a sus socios europeos, en un contexto marcado por la intensificación de la agresividad rusa y la disminución del apoyo estadounidense.

Francia, junto con el Reino Unido, son los únicos países europeos que poseen armas nucleares, aunque solo Francia es miembro de la Unión Europea. Esta situación otorga a París una responsabilidad especial en la defensa del continente, especialmente ante la percepción de que la tradicional garantía de seguridad estadounidense, basada en la OTAN, podría estar debilitándose. La guerra en Ucrania ha exacerbado estas preocupaciones, impulsando a algunos países europeos a buscar alternativas para reforzar su seguridad.

Macron, un firme defensor de la Unión Europea, lleva años abogando por una mayor autonomía estratégica del bloque, especialmente en materia de defensa. El presidente francés ha defendido la necesidad de que Europa desarrolle sus propias capacidades militares y reduzca su dependencia de Estados Unidos. Esta visión ha ganado tracción en los últimos años, a medida que la política exterior estadounidense se ha vuelto más impredecible.

En su discurso televisado, centrado principalmente en la guerra en Ucrania y la seguridad europea, Macron enfatizó que el “disuasivo nuclear” francés es “integral, soberano y francés en su totalidad”. Subrayó que, desde 1964, ha desempeñado un papel explícito en la preservación de la paz y la seguridad en Europa. La decisión de abrir el debate estratégico sobre la protección a través de la disuasión para los aliados en el continente europeo representa un cambio significativo en la política de defensa francesa.

La iniciativa de Macron se produce en un momento crucial para la seguridad europea. La anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014 y la actual invasión de Ucrania han demostrado la voluntad de Moscú de utilizar la fuerza para alterar el orden regional. Al mismo tiempo, la creciente polarización política en Estados Unidos y el auge de movimientos aislacionistas han generado dudas sobre la fiabilidad del compromiso estadounidense con la defensa de Europa. El debate sobre la “autonomía estratégica” europea ha cobrado impulso, impulsando la necesidad de un replanteamiento de la arquitectura de seguridad del continente.