Quioscos escolares en la mira: solo el 5% cumple con la normativa de alimentación saludable
En el marco del inicio del año escolar, el licenciado Jimmy Arrieta Alvites, coordinador de la estrategia sanitaria de alimentación y nutrición saludable, señaló la importancia de garantizar una alimentación adecuada para los estudiantes en etapa preescolar y escolar. Según indicó, es fundamental priorizar el consumo de alimentos de alto valor biológico, como la leche, los huevos y las carnes, en los niños más pequeños, mientras que en los estudiantes de primaria y secundaria se debe controlar la ingesta de productos ultraprocesados con alto contenido de azúcares.
Arrieta Alvites destacó que la lonchera escolar juega un papel esencial en la nutrición infantil y debe ser planificada con anticipación. “No es un alimento cualquiera, sino un elemento clave para recargar energías durante la jornada escolar”, expresó. Recomendó que los padres de familia preparen las loncheras con antelación para evitar que los niños dependan de opciones poco saludables disponibles en quioscos cercanos a los colegios.
Respecto a la composición ideal de una lonchera, el especialista sugirió incluir tres elementos básicos: una bebida para la hidratación, una fruta que aporte vitaminas y fibra, y un sándwich con algún complemento nutritivo.
Deficiencias en la implementación de quioscos saludables
En relación con el cumplimiento de las normativas sobre alimentación saludable en las instituciones educativas, Arrieta Alvites informó que la Dirección Regional de Salud (DIRESA) es responsable de supervisar los quioscos escolares para asegurar que no expendan productos con octógonos, es decir, aquellos con alto contenido de azúcar, sodio o grasas saturadas. Sin embargo, señaló que el cumplimiento de estas normativas es aún limitado.
“Son muy pocos los colegios que cumplen con la política de expendio de alimentos saludables, y los que lo hacen presentan muchas deficiencias”, afirmó. Según estimaciones, solo un 5% de las instituciones educativas estarían acatando esta medida. A lo largo del año, se realizan visitas a los colegios para reiterar la exigencia de eliminar la venta de productos no saludables, pero aún persisten dificultades en su implementación.
Responsabilidad compartida entre padres y docentes
Arrieta Alvites enfatizó que la responsabilidad de fomentar una alimentación saludable no recae únicamente en las instituciones educativas, sino también en los padres de familia. “Los niños no siempre tienen la capacidad de elegir adecuadamente su alimentación, por lo que es clave la supervisión en casa”, sostuvo. Además, resaltó que los docentes reciben capacitaciones para reforzar el mensaje sobre nutrición saludable y trabajar conjuntamente con los padres en la promoción de hábitos alimenticios adecuados.
No obstante, manifestó que aún persisten desafíos, ya que muchos padres muestran resistencia a modificar los hábitos alimentarios de sus hijos. Según indicó, lograr un cambio en la alimentación infantil requiere un esfuerzo conjunto entre docentes, padres y autoridades para garantizar una mejora efectiva en la nutrición escolar.




