JAIME ANTILLAQUE CARNERO

Por: Israel Tolentino

En el Perú, los artistas tienden a morir dos veces: la primera, como cualquier mortal, de la forma que llamamos natural, donde el cuerpo muere en las circunstancias que pueden clasificarse de modos disímiles: los accidentes de tránsito, las enfermedades, los homicidios, el suicidio y un larguísimo etc. La segunda, esta es, sin temor a equivocarme, la práctica más recurrente después del robo y, es la del olvido, bien reza la frase pintada en negro sobre níveas lápidas “Yo no he muerto. Moriré solo el día que me olviden”. Me detengo y recuerdo, en primera, nombres de artistas cuyas obras pude apreciar en espacios galerísticos capitalinos: José Carlos Ramos, Charo Noriega, Carlos Bernasconi, Ella Krebs, Fernando de Szyszlo, Milner Cajahuaringa, Lika Mutal, José Tola, Carlos Revilla, Johanna Hamann, Luis Palao, Marina Nuñez del Prado, Herman Braun-Vega, Emilio Rodriguez Larraín, Venancio Shinki, Jorge Piqueras Cotolí, David Herskovitz, Alberto Guzman, Eduardo Moll, etc. Todos con obras reveladoras, sin embargo, muriendo poco a poco en nuestras memorias… Si eso sucede en la gran capital ¿qué le espera al creador provinciano?

 El Misti. Jaime Antillaque (Fotografía y edición Raúl Chuquimia Ramos).

Jaime Antillaque (Camaná,1967- Arequipa, 2020) fue un artista honesto, a quien deberíamos conocer más” dicen las sentidas palabras de Nereida Apaza, artista reveladora para el arte peruano contemporáneo. Esta frase motiva y se complementa con el proyecto expositivo titulado: “Antología de Jaime Antillaque. Pinturas y dibujos” que dentro de un corto plazo se presentará en la Universidad San Agustín (UNSA) de Arequipa.

Había estudiado en la Escuela Superior de Arte Carlos Baca Flor – Mención en Pintura 1993-1997, egresando con el Primer Premio y Medalla de Oro de su promoción. Prontamente, se hizo del Tercer Premio. Concurso Nacional de Pintura Michell y Cia. Arequipa. Segundo Premio. Concurso Nacional de Pintura Coca Cola. Trujillo y Segundo Premio. Salón de Acuarela John Constable. Lima. “Artista con proyección” diría la crítica especializada.

Jaime Antillaque Carnero (Fotografía extraída de su facebook).

En el medio artístico arequipeño, Jaime Antillaque es conocido y apreciado por su obra y personalidad, sin embargo, el gran público participante de la movida cultural de la ciudad desconoce la trascendencia de su legado y persona. Como en todas nuestras capitales, el acercamiento hacia los generadores de cultura creativa se opaca entre el chisme del espectáculo y el sudor del deporte.

Se sabe de todo el esfuerzo conjunto, de muchos de sus amigos, por darle puesta en valor a su meritorio trabajo artístico. Jaime como persona ha sido un “pan” dice un cercanísimo amigo. Estamos frente a la imagen de un artista que principia a consolidar su obra y nombre, experiencia que se debe tomar para con muchos casos similares.

S/T. Jaime Antillaque (Fotografía y edición Raúl Chuquimia Ramos).

Como puede revisarse en sus datos biográficos, había logrado tener presencia en el circuito artístico (Banco Central de Reserva, John Constable, Instituto Cultural Peruano Norteamericano, etc.) y galerístico limeño (Trapecio, Corte Inglés, etc.) de la misma manera, socializado su obra en eventos de capitales como Trujillo y Cusco, dos ciudades que junto con Arequipa proporcionan perennemente al país artistas que marcan el pensamiento crítico.

Jaime Antillaque había logrado dotarle a su obra pictórica y dibujística un estilo revelador dentro de la plástica visual; usando técnicas tradicionales como el collage, acuarela, óleos, lápices, etc. Alcanzado a construir un lenguaje personal, original y de proyección nacional e internacional.  Su temprana desaparición corporal felizmente, no lo deja en el olvido, si bien, con la pérdida física, queda la ausencia del creador, la singularidad dada a su obra va teniendo empuje por medio de sus amigos, colegas, familia y coleccionistas, contextos parecidos en los nombres de los artistas recordados líneas arriba, pero con la causal que, en el legado de Jaime Antillaque viene prosperando con la puesta en valor.  Como en todo sueño, el reconocimiento en vida sería lo justo.

 S/T. Jaime Antillaque (Fotografía y edición Raúl Chuquimia Ramos).

Jaime Antillaque, ha logrado contar valiéndose de los tópicos y los formatos clásicos una narrativa contemporánea, es decir, construir una poética donde la imagen y el texto cumplen un rol de subordinación en algunos ejemplos y de igualdad en otros. Su vida y labor creativa discurrida entre las orillas del río Chili y amparada en el Misti han podido dar esta visualidad iconoclasta que poco a poco se asoma a los ojos del gran público (Arequipa, febrero 2025).