La compañía de bomberos, una institución olvidada en Huánuco

En los años 60, Huánuco fue testigo de la creación de la Compañía de Bomberos N° 5, una institución formada gracias al esfuerzo y dedicación de Andrés Fernández Garrido y otros ciudadanos comprometidos con su ciudad. A lo largo del tiempo, los “hombres de rojo” se han mantenido firmes en su misión: salvar vidas y proteger bienes, sin recibir sueldo alguno, únicamente motivados por su amor a la comunidad.

Hoy, sin embargo, esta noble institución enfrenta grandes desafíos. Según el comandante Fredy Gómez, jefe de la Compañía Salvadora N° 52 de Huánuco, se necesitan nuevos voluntarios para reforzar las filas de bomberos. Esta necesidad surge en un contexto de precariedad, donde los equipos, vehículos y uniformes son insuficientes para enfrentar emergencias.

El llamado de Gómez también incluye una invitación a las autoridades regionales y a la ciudadanía para colaborar. Aunque el gobierno regional ha ofrecido apoyo, se requiere de una mayor movilización de recursos, incluyendo actividades de recaudación para adquirir equipamiento esencial como mangueras, ropa especial, vehículos y herramientas de rescate. Este esfuerzo colectivo es crucial, pues los bomberos están siempre presentes en incendios, inundaciones y otras emergencias, arriesgando sus vidas por los demás.

En el pasado, profesionales de diversas áreas como médicos, enfermeros y profesores se unieron a este cuerpo de voluntarios. Sin embargo, hoy la compañía enfrenta un vacío generacional. El desafío es atraer a jóvenes comprometidos, inculcarles valores de servicio y asegurar que la compañía cuente con los recursos necesarios para proteger no solo a Huánuco, sino a toda la región en momentos críticos.

Esta situación debe ser una llamada de atención para todos. La sociedad no puede permitir que una institución tan vital quede relegada al olvido. La comunidad, las empresas y las autoridades deben unirse en un esfuerzo conjunto para garantizar que los bomberos de Huánuco puedan continuar con su heroica labor. Al fin y al cabo, protegerlos a ellos es protegernos a todos.