Walras en el panteón de los economistas ilustres

Por: Sandro Bustamante Scaglioni (*)

Leon Walras (1834 – 1910)

Todo depende de todo, esta fue una idea de cuño fisiocrático que habría de inmortalizar y formalizar por primera vez Leon Walrras. La idea de la necesaria compatibilidad de todos los planes de los agentes en un sistema de mercado no era nueva ni mucho menos. Walras comprendió agudamente el problema y lo vertió en odres matemáticos. Exploro por primera vez las condiciones matemáticas para que el orden de mercado mantuviese en su imagen matemática la compatibilidad de los distintos planes. Muchos otros le seguían en esta línea de investigación, perfeccionando el aparato formal y haciendo aflorar las condiciones también formales del equilibrio general.

Las matemáticas de Walras no alcanzaban ni de lejos la altura de las del virtuoso Walras. Su visión de la interdependencia presentada en un conjunto de ecuaciones que deberían cumplir ciertas condiciones formales para convertirse en un sistema compatible le consiguió fama. Pero nada de eso ignoraba Marshall, quien lo hizo notar en el apéndice XIV de sus principios. Por eso el enfoque del equilibrio parcial marshaliano no era más que un ejercicio de equilibrio general aplicado.

Walras no era un gran matemático; tampoco era un economista académicamente formado. La economía de partida la había bebido de su padre, quien no pasaba de ser un economista de modesta estatura. Tardo Walras, el hijo, en hallar empleo como economista. Probo en muchos oficios; finalmente consiguió un puesto de profesor de economía en la facultad de derecho de la Academia de Lausana.

Fue en la apacible tarea de la enseñanza como profesor cuando encontró tiempo para publicar la obra que habría de asegurarle un puesto permanente en el panteón de los economistas ilustres, Elements d´Economie Pure. La comunidad académica tardo en reconocer los méritos de este outsider en la Economía que no brillaba ni por su virtuosísimo matemático, fue suspendido en matemáticas y fracaso en el ingreso en la Ecole Politechnique de Paris, con lo que hubo de contentarse con los estudios de a Ecole des Mines – de menor prestigio científico-, ni por la calidad de su formación económica.

Solo en el ocaso de su vida, y sobre todo, después de muerto, la comunidad académica acabo reconociendo el mérito de este extraño pionero del enfoque del equilibrio general, que mantiene un grupo de cultivadores prestigiosos en nuestra ciencia.

En síntesis en tiempos de pandemia muchos nos dejaron y partieron a la eternidad, Economistas brillantes como Daniel Guzmán Rojas Ex – Vicedecano del Colegio de Economistas de Huánuco, o El Economista ex miembro del Instituto de Fomento Municipal, Cesar Torres Velásquez.; en tal forma buscamos y rebuscamos que aporte científico para la ciencia económica a través de una obra que les haya asegurado un puesto permanente en el panteón de los economistas ilustres pero no lo encontramos.

(*) Economista, CEH-0385