Este domingo, medios libaneses reportaron ataques con drones por parte de Israel contra una sucursal financiera de Al Qard Al Hassan, perteneciente a Hezbollah, en un suburbio del sur de Beirut. El objetivo de Israel era debilitar el sistema económico del grupo terrorista, como había advertido previamente su ejército.
Las fuerzas israelíes anunciaron que atacarían infraestructuras que Hezbollah utiliza para financiar sus actividades. Según fuentes israelíes, Al Qard Al Hassan, que opera fuera del sistema SWIFT, facilita pagos dentro de la organización y recibe fondos del régimen de Irán.
En respuesta, Hezbollah reivindicó 25 ataques contra posiciones israelíes, utilizando misiles y proyectiles desde Líbano, afectando ciudades y asentamientos en el norte de Israel. En medio de la escalada, el ejército israelí reportó cerca de 200 proyectiles lanzados desde Líbano en el mismo día.
Pese a la escalada de violencia, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, declaró que las fuerzas israelíes están logrando destruir las capacidades militares de Hezbollah en el sur del Líbano.




