Este viernes, el capitán de la Policía Nacional del Perú (PNP), Junior Izquierdo, conocido como ‘Culebra’, compareció ante la Comisión de Fiscalización del Congreso, donde ratificó importantes revelaciones relacionadas con el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, y la presunta protección brindada al exgobernador de Junín, Vladimir Cerrón. Según el testimonio de Izquierdo, el ministro habría confesado el uso de un vehículo oficial para facilitar la fuga de Cerrón y la existencia de una protección de alto nivel para el exgobernador, incluyendo militares cubanos.
De acuerdo con Izquierdo, Santiváñez le reveló que desde Palacio de Gobierno se proporcionó el vehículo conocido como “cofre” para evitar que Cerrón fuera interceptado por la policía durante su desplazamiento hacia Pisco. Según los audios presentados por Izquierdo, el vehículo presidencial fue detectado el 24 de febrero de 2024 en el kilómetro 107 de la Panamericana Sur, cerca del condominio Mikonos, zona donde se intentó capturar a Cerrón semanas antes.
Uno de los puntos más controvertidos del testimonio del capitán es la supuesta protección que habría recibido Cerrón. Según las palabras de Santiváñez, Cerrón estaba “custodiado, enchalecado, por ocho militares cubanos”. Esta afirmación ha generado fuertes interrogantes sobre el tipo de apoyo que el exgobernador podría estar recibiendo para evadir a la justicia peruana y la posible participación de extranjeros en su resguardo.
En otra parte de su testimonio, Izquierdo mencionó que Santiváñez formó un equipo especial dentro de la Dirección de Inteligencia (DIRIN) de la PNP mientras era viceministro de Orden Interno, con el fin de rastrear a Cerrón. Además, relató que Santiváñez compartió información clave sobre la ubicación del exgobernador en una reunión con altos funcionarios cercanos a la presidenta Dina Boluarte. Sin embargo, dos horas después de esa revelación, el equipo móvil utilizado para rastrear a Cerrón fue desactivado, lo que llevó a concluir que alguien dentro de la reunión habría alertado a Cerrón, frustrando su captura.
Izquierdo también destacó que Santiváñez le señaló que ya se había identificado a dos altos funcionarios responsables de la fuga de Cerrón. Según su relato, Santiváñez habría usado el término “grandazos” para referirse a estos funcionarios, lo que generó suspicacias sobre el nivel de implicación dentro del círculo cercano de la presidenta Boluarte.
Santiváñez, por su parte, ha reconocido haberse reunido con el capitán Izquierdo en un restaurante en San Borja, pero ha negado haber discutido cualquier apoyo a Vladimir Cerrón o la facilitación de su fuga. A pesar de ello, las declaraciones de Izquierdo ante la comisión han levantado serias preocupaciones sobre el uso indebido de recursos oficiales y la posible interferencia de actores extranjeros en la protección de Cerrón.
Este caso ha avivado el debate sobre las supuestas redes de protección política que han permitido que el exgobernador de Junín eluda la justicia. Las investigaciones en torno a la participación de militares cubanos y la implicación de altos funcionarios continúan, mientras la Comisión de Fiscalización evalúa los nuevos datos proporcionados por el capitán Izquierdo.




