
Por increíble que parezca, Perú se marchó de la Copa América 2024 sin haber hecho ni un solo gol y sumando solo un pequeño punto producto de un empate contra Chile. En este sentido, 270 minutos para marcar, aunque sea un tanto no parece mala suerte, todo parece indicar que el equipo de Fossati simplemente no está funcionando.
Ahora bien, ¿por qué esto fue así?, ¿cuáles eran las expectativas para este torneo? Aunque algunos podrían pensar que la suerte fue un factor determinante para el mal desempeño de Perú, en este artículo se analizará si esto es realmente cierto o si, por el contrario, la crisis futbolística que dejó la ida del seleccionador Gareca es la responsable de semejante fracaso.
¿Se podía apostar por la selección peruana en este torneo?, ¿cuál era su techo?
Históricamente, Perú ha sido una selección que ha obtenido resultados más positivos dentro de la Copa América, que en las propias eliminatorias de CONMEBOL.
Durante los últimos 10 años, el combinado peruano ha logrado situarse en una final y dos semifinales, actuaciones más que aceptables.
Aun así, aunque no forme parte de los mejores equipos sudamericanos y a pesar de que no atraviesa su mejor momento, cualquier persona conocedora de fútbol podría llegar a afirmar, como opinión personal o como un pronóstico para apuestas deportivas, que la selección peruana iba al menos a disputar el segundo lugar del grupo y buscar avanzar a cuartos de final.
Para los menos optimistas, ese podía haber sido su techo, cuartos de final. Pero lo mejor de todo era la llave en la que estaba posicionado su grupo, ya que un segundo lugar en el Grupo A, los hubiera mandado a jugar directo con el primero del Grupo B, que terminó siendo Venezuela.
En este sentido, la Vinotinto está en uno de sus mejores momentos, pero no hay dudas de que es un rival directo y accesible. Incluso cualquiera de los otros tres equipos del Grupo B (México, Ecuador o Jamaica) son selecciones a las cuales se les podía ganar en esas instancias eliminatorias. Jugar unas semifinales no era misión imposible.
Pero si no se querían tener expectativas tan altas, clasificar a la siguiente fase hubiese sido lo aceptable. Al final era una oportunidad para comenzar un nuevo proceso de cara a los próximos partidos de las eliminatorias que se reanudan en el mes de septiembre de este año.
¿Por qué fracasó?
Ahora bien, si el objetivo era pasar de fase y esto al final no se logró, se puede hablar entonces de un fracaso.
Más cuando ni siquiera se anotó un gol en ninguno los tres partidos que disputó la selección, un verdadero síntoma de alarma, que a pesar de haber recibido pocos tantos (uno de Canadá y dos de Argentina) no haber generado tantas ocasiones de peligro y las que hubo no convertirlas, es realmente preocupante.
Aquí es donde la prensa peruana, periodistas deportivos y expertos no han perdonado, criticando duramente el proceso de recambio generacional. ¿Cuáles son los delanteros de este equipo, por ejemplo? Pues el estandarte Paolo Guerrero es aún una de las figuras a sus 40 años. ¿Es normal que un jugador de esa edad aún siga estando convocado para su selección?
No importa si es una leyenda peruana o si está en un buen estado de forma, en Perú no existen otros delanteros de jerarquía que puedan “jubilar” a Guerrero y empoderarse de la delantera.
Este es uno de los principales problemas. La generación que hizo historia con el entrenador Ricardo Gareca envejeció, y ahora no hay un buen fondo de armario que pueda suplir lo hecho por los jugadores en procesos anteriores.
Lo mismo que sucede en la delantera con Paolo Guerrero, pasa en el centro del campo y en la defensa con otros veteranos. Carlos Zambrano es un claro ejemplo de ello, quien a sus 34 años aún sigue dando buenos juegos como defensa central en la selección, pero es más que evidente que su tiempo está próximo a finalizar.
Así que el problema no es tan situacional, Perú tiene una problemática estructural en lo que a fútbol se refiere y debe encaminarse de nuevo en el desarrollo de deportistas de élite y jerarquía. Su selección actual marcha última en las clasificatorias para el Mundial de Estados Unidos 2026 y su imagen en la Copa América dejó más oscuros que claros.
¿Y la suerte?

Pues, poco pudo hacer para perjudicar o favorecer al cuadro peruano.
Probablemente, si hubiese disputado todo el encuentro contra Canadá con once hombres (Miguel Araujo fue expulsado en el minuto 59), al menos el empate se pudo haber rescatado, pero la falta de contundencia contra Chile y su mal juego contra Argentina sentenciaron su fase de grupos.
Como dijo el defensor bicolor Carlos Zambrano en declaraciones recientes: somos una selección chica. El pueblo peruano debe ser paciente y confiar en el recambio que Fossati y la Federación Peruana de Fútbol ya han puesto en marcha.




