La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha dado luz verde a un nuevo tratamiento para el Alzheimer, desarrollado por Eli Lilly, que promete ralentizar el avance de esta devastadora enfermedad. El fármaco, comercializado bajo el nombre de Kisunla, ha demostrado en ensayos clínicos ser capaz de disminuir el deterioro cognitivo y funcional en pacientes con deterioro cognitivo leve en un 35% durante un periodo de 18 meses.
El tratamiento, que apunta a una modificación de la enfermedad subyacente, funciona mediante la eliminación de placas de beta amiloide en el cerebro, un indicador clave en el desarrollo del Alzheimer. Esta aprobación marca a Kisunla como el tercer medicamento anti-amiloide aprobado por la FDA desde 2021, siguiendo a Aduhelm y Leqembi.
A pesar de las controversias que rodean a los medicamentos anteriores, como Aduhelm, cuyo fracaso comercial suscitó dudas sobre su eficacia, Kisunla ha recibido una acogida más positiva. El perfil de seguridad del medicamento, aunque no exento de riesgos, incluidos casos de inflamación y hemorragia cerebral que resultaron en la muerte de tres pacientes en ensayos, ha sido considerado manejable por la FDA.
La aprobación de Kisunla no solo representa un avance en el tratamiento del Alzheimer, sino que también podría influir en el desarrollo y la recepción de futuros medicamentos dirigidos a combatir la acumulación de placas amiloides en el cerebro. Este hito se alinea con el objetivo de ofrecer tratamientos que, si bien no curan la enfermedad, proporcionan una mejora significativa en la calidad de vida de los pacientes y sus familias.




