El presidente francés Emmanuel Macron ha anunciado la disolución de la Asamblea Nacional y la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas para el 30 de junio y el 7 de julio. Este movimiento político surge como respuesta al reciente éxito electoral de la derecha ultranacionalista en las elecciones al Parlamento Europeo, donde el Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen logró un sorprendente 32,4% de los votos.
En un discurso televisado desde el Elíseo, Macron expresó su preocupación por el “aumento de los nacionalistas y los demagogos”, calificándolo como un peligro tanto para Francia como para Europa. Afirmó que los desafíos actuales, incluyendo los peligros externos, el desarreglo climático y las amenazas a la cohesión nacional, requieren “claridad en nuestros debates y ambición para el país”.
La decisión de Macron de volver a las urnas refleja una medida drástica frente al fortalecimiento de la extrema derecha, liderada por Jordan Bardella. Este último describió a Macron como un “presidente debilitado” y advirtió que su derrota “marca el final de un ciclo”.
Por su parte, Marine Le Pen, tras su victoria en las elecciones europeas, se mostró preparada para asumir mayores responsabilidades, declarando que su partido está listo “para asumir el poder” si reciben la confianza de los votantes en las próximas legislativas.




