LA VOZ DE LA MUJER
Denesy Palacios Jimenez
2.04.24
La semana santa, ha culminado con la gloria de la resurrección de Jesucristo para el mundo cristiano. Como este humilde hijo de carpintero, nacido en un pesebre, con su sabiduría increíble nos impregna de sabiduría, con las enseñanzas que daba al pueblo a través de parábolas, se despojó de todo para sufrir en carne propia las injusticias, porque fue crucificado sin razón alguna que justificara; y el pueblo clamaba que dejen en libertad a barrabas y lo condenen a Jesús a la crucifixión. Han transcurrido más de dos años, y vemos como se siguen cometiendo ese tipo de injusticias en el mundo entero, donde gente inocente es condenada vapuleada, y los todopoderosos, porque tiene el gobierno en sus manos la injusticia la hacen justicia, lo ilegal lo transforman en legal, quedando soslayada las esperanza y los sueños de vivir como hermanos.
El tremendo humanismo que nos enseña el cristianismo, es la principal fuente de vida, ese el origen y la razón no solo epistemológica o filosófica, son que el hombre como especie racional, debe aspirar a vivir en concordia, pero nos gana la avaricia, la mentira, el celo, la envidia, y los malos actos, que nos ponen a todos al borde, porque no prima la sabiduría, sino la fuerza, la imposición y las ansias de despojar de todo a los seres que con buena voluntad quieren construir de la tierra un paraíso.
Vemos como se jactan de exitosos los que saben usufructuar el presupuesto que es del pueblo, y se enriquecen hasta nomas, sin aplicar ningún tipo de bondad o misericordia, les gana la soberbia y la altanería, por eso no ven cuantos hermanos a su alrededor no tienen ni para comer, porque tampoco consiguen trabajo. Si lo consiguen todavía tienen que hacer su bolsa de coima para los funcionarios, que sin piedad no contentos con sus sueldos fabulosos sin hacer muchas vece nada productivo, todavía esquilman a la pobre gente trabajadora que tienen que verse obligados a pagar por dar su fuerza de trabajo a cambio de un mísero sueldo, es fácil abrazar una posición ideológica o religiosa, pero que difícil es cumplir los mandamientos, preceptos y norma que nos impone para una convivencia armoniosa y feliz.
Es decir, encontramos cuantos judas que nos traicionan por dinero, y al final terminan amasando fortunas que ni les alcanza el tiempo para disfrutarlas, y a eso le llamamos enriquecimiento ilícito, y los consideramos como muy vivos o sabidos. Porque la saben hacer, es decir porque pagan su inmunidad o impunidad, y claro eso no es sabiduría eso es un saqueo burdo e irracional, pero la situación no solo es económica, ni legal o de justicia mal aplicada. Sino que muestran la pobre riqueza espiritual que poseen y los pocos valores que reciben en sus hogares y que ellos lo multiplican, por eso cada vez nos vemos envueltos en ese mundo que se aleja de cuantas enseñanzas nos dejó Jesús, el hombre que revolucionó nuestra existencia, no con armas. Sino que incluso se inmoló hasta dejar que lo crucificaran, con la finalidad no solo de librarnos de esta malas prácticas que le llamamos pecados o pecadillo como decía Bedoya, cuando le preguntaron por su hijo que también estaba involucrado en la corrupción de comprar conciencias y votos en la salita del Sin, por el personaje mas siniestro que hemos tenido en nuestra historia republicana, cuya vanidad hacia que hasta los caños de su baño sean de oro, metal tan preciado y caro. Una cachetada a la pobreza en la cual está sumida un gran sector de la población, que está en niveles de sobrevivencia.
Es decir, si los peruanos unidos pudiéramos despertar del letargo en el cual nos encontramos y sacudirnos de tantas cosas mal aprendidas, recapacitaríamos, para retomar el camino que nos trazó Jesús con su bondad, amor y sacrificio. Basta ya de lo mismo por favor no ofendamos más a nuestro prójimo, con tanta falsedad y mentiras.




