Cómo los fuegos artificiales hacen temblar a nuestras mascotas
Imagina que estás disfrutando de una tranquila tarde cuando de repente se desata una tormenta de sonidos tan fuerte que sientes que tus oídos van a explotar. ¡Eso es lo que sienten tus mascotas cuando escuchan los fuegos artificiales!
Los animales, especialmente perros y gatos, tienen un oído superpoderoso que los hace mucho más sensibles a los ruidos que para nosotros pueden ser solo un poco molestos. Cuando escuchan los fuertes estallidos de la pirotecnia, se asustan mucho. Imagínate que escuchas una alarma de incendios todo el tiempo, ¡así se sienten ellos!
Cuando usamos fuegos artificiales para celebrar, es como si estuviéramos poniendo en marcha una pequeña explosión. Incluso el más pequeño de los petardos puede contener hasta 20 gramos de pólvora. Aunque nos encantan las luces y los colores en el cielo, para los animales, estos sonidos y luces son una fuente de miedo y dolor.
Este miedo no es solo un pequeño susto. Puede hacer que se comporten de manera extraña, corriendo desesperados, escondiéndose, temblando o incluso lastimándose a sí mismos o a otros. También pueden tener problemas serios como taquicardia (su corazón late super rápido), dificultades para respirar y un montón de estrés.

Según Ética Animal, un 79% de los caballos sufre ansiedad por los fuegos artificiales. La Universidad de Chile advierte que las aves pueden colapsar y morir por el estruendo, y que entre un 30-40% de los perros padece por la pirotecnia, con riesgo de muerte.
Pero eso no es todo. Los fuegos artificiales no solo hacen ruido, también contaminan el aire con humo y partículas tóxicas. Cuando tus mascotas respiran eso, puede empeorar enfermedades que ya tienen o causarles nuevas. Además, si los residuos de los fuegos artificiales quedan tirados por ahí y tu mascota los muerde o juega con ellos, ¡puede intoxicarse!
Así que, la próxima vez que pienses en celebrar con pirotecnia, recuerda que tus amigos peludos la pasarán muy mal. Mejor busca maneras de celebrar que sean divertidas para todos, ¡incluyendo a tus mascotas!
Castillo señor de burgos
Publicado por Elisa Yudith Dionicio Zevallos en Viernes, 28 de octubre de 2016
Efectos demoledores en los animales
La pirotecnia puede ocasionar mutilaciones, quemaduras, ceguera, pérdida auditiva e incluso la muerte en animales cercanos a los espectáculos. Según el Ministerio de Salud de Paraguay, es una “verdadera tortura” para ellos.
Los expertos explican que su oído es más sensible, por lo que el ruido les resulta insoportable. Sufren estrés, ansiedad, agresividad, vómitos, diarrea e intentan huir despavoridos. Los caballos y aves son especialmente vulnerables.
“En barrios y plazas es más perjudicial por la falta de medidas de protección”, advierte Paola Ledesma, de la Universidad de Chile.
Contaminación ambiental de la pólvora
Además de los daños en los animales, la pirotecnia también afecta gravemente al planeta. Según Ética Animal, la explosión libera sustancias altamente contaminantes como metales pesados y polvo fino tóxico.

Esto empeora la calidad del aire y puede causar enfermedades respiratorias tanto en humanos como en animales. También se generan residuos plásticos y restos de pólvora que demoran años en degradarse. Y los incendios forestales provocados por cohetes malogran hectáreas de bosques y biodiversidad.
La tradición pirotécnica y su popularidad
Los fuegos artificiales son un espectáculo de luz y sonido arraigado en la cultura de muchos países. Se utilizan para celebrar eventos especiales como fiestas patrias, Año Nuevo o Navidad. Esta tradición genera momentos memorables, pero tiene un lado oscuro: sus graves consecuencias para los animales y el planeta.
Según algunas investigaciones, la tradición de los fuegos artificiales en Perú data desde la época colonial, cuando los españoles introdujeron esta práctica pirotécnica en América.
De acuerdo con una investigación de Pedro M. Guibovich Pérez, “Singulares invenciones»: fuegos artificiales y fiestas religiosas en Lima colonial, siglos XVII y XVIII”, texto que relata:
“La noche del 16 de setiembre de 1665, el cielo de la ciudad de Lima se iluminó de un especial resplandor. Aquella noche, los miembros del Tribunal del Santo Oficio celebraron, con luminarias y fuegos artificiales, la beatificación de Pedro de Arbués, el inquisidor mártir de Aragón, muerto en 1485 por un grupo de conjurados de origen converso… Al atardecer del día 16, los exteriores de la casa del arzobispo, de las iglesias y del edificio de la Inquisición se iluminaron con antorchas; y en la noche, la Inquisición montó en su plaza «singulares invenciones de fuego». Entre las varias que se vieron, hubo una «en que se manifestó el alma del Santo que salió de su cuerpo a vista de los que le martirizaron y por la parte superior se demostró un rótulo de letras de fuego que decía Ora Pro Nobis Beate Petre”.
Pedro M. Guibovich Pérez, “Singulares invenciones»: fuegos artificiales y fiestas religiosas en Lima colonial, siglos XVII y XVIII”
En la actualidad, el uso de fuegos artificiales, cohetes y castillos está muy extendido tanto en las ciudades como en los pueblos del interior del Perú. Se utilizan para celebrar fiestas patronales, festividades religiosas, fechas patrias y eventos sociales. Existe toda una cultura en torno a los “castillos” pirotécnicos que compiten entre sí.
Según el antropólogo Bernardino Zecenarro, esta tradición es un reflejo de la simbiosis cultural en el Perú entre lo andino, europeo, africano y asiático. La práctica de quemar fuegos artificiales está tan arraigada que en muchos pueblos del interior se respira “una atmósfera de pólvora e incienso” a diario.
Por tanto, los fuegos artificiales forman parte indivisible del folclore y la idiosincrasia de los peruanos, tanto en ciudades como Lima como en provincias. Sin embargo, esta puede ser cambiada.
La Navidad más larga del mundo
El departamento de Huánuco no es para nada una excepción, región donde se celebra la Navidad más larga del mundo, con la fiesta tradicional de los “Negritos de Huánuco”.

Del 24 de diciembre al 19 de enero Huánuco recibe a la Navidad más larga del mundo, con el nacimiento del Niño Jesús, llegan también a llenar de color nuestras calles “Los negritos de Huánuco”.
En esta expresión folklórica considera como una de las más vibrantes del país, se destaca como una práctica más de la festividad, el uso de los fuegos artificiales.
Alternativas sostenibles sin humo ni ruido
Afortunadamente, ya existen opciones de pirotecnia ecológica, libre de humo, ruido y contaminantes químicos. Por ejemplo, los espectáculos láser o de drones con luces LED. Estas alternativas son más seguras, respetuosas con el medio ambiente y los animales.

Según la experta Ledesma, “su uso en barrios y plazas es mucho más perjudicial que en los shows pirotécnicos” regulados. Es necesario prohibir el uso irregular e impulsar opciones sostenibles.
Hacia una cultura más compasiva
Celebrar nuestras tradiciones no debe estar reñido con la empatía, la seguridad y la conciencia ambiental. Avancemos como sociedad para desterrar prácticas crueles que dañan a los más indefensos.
Exijamos a las autoridades regulaciones más estrictas sobre pirotecnia contaminante y ruidosa. Y seamos parte del cambio con opciones más compasivas, donde todos quepan, humanos y animales.




