La epidemia de dengue en América Latina ha alcanzado cifras alarmantes en 2023, con un registro histórico de más de 4,1 millones de casos confirmados, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este número supera el anterior récord de 2019, que contabilizó más de 3,1 millones de casos. La situación en Argentina ha sido particularmente grave, con la peor epidemia de dengue en su historia, registrando 66 muertes.
La OPS ha identificado múltiples factores detrás de este aumento, incluyendo el impacto del cambio climático, que ha favorecido la expansión de los criaderos de mosquitos Aedes aegypti, el vector del dengue. El cambio climático ha llevado a temperaturas más cálidas y fenómenos climáticos extremos, como inundaciones, que crean entornos propicios para la proliferación de mosquitos.
Brasil ha sido el país más afectado, con más de 2,9 millones de casos y 1.011 fallecimientos. Los investigadores han señalado que un invierno inusualmente cálido en Brasil contribuyó a la expansión de los criaderos de mosquitos, exacerbando la epidemia de dengue.
Además de los factores climáticos, la resistencia de los mosquitos a los insecticidas y la falta de una vacuna eficaz han dificultado el control de la enfermedad. La OPS enfatiza la necesidad de una estrategia integral que incluya el control de los criaderos de mosquitos, el uso de herramientas biológicas como los mosquitos Wolbachia y la vacunación.
Este brote de dengue en América Latina resalta la importancia de abordar los desafíos del cambio climático y fortalecer las estrategias de prevención y control de enfermedades transmitidas por vectores en la región.




