Si el congreso de la República cuenta con el repudio generalizado de la población, es porque poco o nada les interesa el país. Eso lo han demostrado y siguen demostrando con sus acciones cargadas de intereses personales, desidia y hasta irregularidades. La escasa moral y honradez se vislumbra todos los días en el Congreso.
Esta vez, los congresistas pertenecientes al grupo de los profesores que llegaron al parlamento, junto con el encarcelado Pedro castillo, están elaborando una ley para bajarle la vaya a las evaluaciones docentes, las cuales, curiosamente, han desaprobado los tres identificados en más de una oportunidad, lo que demuestra su nivel de preparación.
Según la denuncia de La República, estos “Padres de la Patria”, están aplanando el suelo para, cuando terminen sus periodos congresales, puedan postular y recibir un nombramiento docente sin mayor esfuerzo ni preparación. Mejor dicho, parecería que buscan un nombramiento automático.
Curiosamente, estos profesores del bloque magisterial se sacaron la lotería postulando al congreso, sin embargo, en el lado profesional no han destacado.
Tal es el caso de la señora Katy Ugarte, quien siete veces ha reprobado el examen de conocimientos, es increíble realmente.
Con estas credenciales, estos congresistas buscan cambiar la Ley para que muchos, sin la menor capacidad y merito, puedan ser nombrados en el Estado. Además, son tan “generosos” que han considerado una recompensa económica por haber desempeñado un cargo en el congreso de la república.
Honradamente, genera mucha indignación ver este tipo de situaciones, donde se evidencian escandalosos conflictos de intereses.
Con estas autoridades, no es para nada sorprendente entender la gran desaprobación que tiene los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, ya que sus gestiones están muy lejos de ser eficientes.
Una vez más, los congresistas no solo demuestran que están motivados por sus propios intereses, sino que ignoran todo sistema mesocrático, basado en función del talento, esfuerzo y logros, en lugar de factores como el compadrazgo, por mencionar un ejemplo.
¿Qué sorpresas más tendrán guardadas los señores congresistas hasta fin de año?, Definitivamente, estas no serán las últimas sorpresas desagradables que la ciudadanía conocerá.
Lo ideal sería que la presidenta llame a nuevas elecciones, para salir de esta lacra llamada congreso, sin embargo, es muy poco probable, ya que a la Sra. Dina le ha encantado también el poder.




