“Suicidio” de Castillo

“Suicidio” de Castillo

Sus defensores han dicho de todo, incluso de que alguien lo drogó y manipuló para que diera ese mensaje a la nación que le terminó costando el poder.

El maestro rural, que llegó a ser presidente, duró en el “trono” 16 meses, hasta que él mismo se hizo un “harakiri”, tras su desesperación por mantenerse en el poder.

Para Pedro Castillo, esto ha sido una pesadilla, el peor sueño que ha tenido en su vida. Una total y completa burrada que terminó reflejando el nivel de su gobierno.

Sus aliados y enemigos buscan “culpables”, pero nadie sabe nada y es muy probable que no quieran decirlo por temor a las consecuencias legales. Lo cierto es que alguien le escribió ese discurso que él terminó por leer ante millones de peruanos y después lo dejaron solo.

El único que lo acompañó en su peor momento fue el expremier, Aníbal Torres, quien ahora se encuentra como no habido por “persecución política”.

La estúpida decisión de Castillo motivó a que una mayoría congresal votara a favor de la vacancia. Incluso de sus más allegados aliados, quienes al verse amenazados de perder su escaño, no dudaron en “cortarle la cabeza”.

Las probabilidades de que el gobierno de Castillo no se haya visto implicado en corrupción, son muy escasas. Todo lo contrario, los indicios y denuncias son abundantes, lo cual es realmente una traición a ese pueblo que confió y votó por él.

Desde un inicio se rodeó con gente muy cuestionada, obviamente su intención desde un inicio ha sido saquear las arcas del Estado. En estos 16 meses, lo único que mejoró fue en su forma de “operar”, en cómo negociar y recibir sobornos, buscando no dejar rastros. 

Sin embargo, los personajes corruptos que se encargaban de ese “trabajo”, también se aseguraban de recabar pruebas para protegerse en el caso de que sean descubiertos y procesados penalmente, lo cual ocurrió. 

Probablemente, lo más reprochable de Castillo y que continúa sin explicación es por qué permitió que su familia participara en hechos de corrupción. Fue y es tan grande su negligencia que no pensó en el bienestar y seguridad de su esposa e hijos, quienes ya tienen investigaciones penales en curso. 

Esta es una gran lección para el país y ojalá no vuelva a ocurrir, aunque es muy probable que esta situación solo escale. El gran fracaso de la izquierda y a la gran desaprobación de la derecha, es solo un caldo de cultivo para que incremente la aceptación de candidatos extremistas que solo terminarán de saquear al país tras enquistarse en el poder.

Es penoso lo que está ocurriendo en nuestra patria, pero, lamentablemente, esta crisis plasma perfectamente nuestro rol y poco compromiso como ciudadanos para con nuestra democracia.