En el marco de un experimento para hacer que la gente se sienta más cómoda, en Seúl, capital de Corea del Sur, puso en marcha su primera línea de autobuses sin conductor.
El nuevo autocar no se parece a los autobuses normales. Sus bordes redondeados y sus grandes ventanillas hacen que parezca más un juguete.
Jeong Seong-gyun, jefe de la empresa emergente 42 Dot, especializada en vehículos sin conductor y hoy propiedad del gigante de la automoción Hyundai, indicó que “esto es el futuro”, indicando que ese autocar requería “un nuevo tipo de diseño considerable”.
El bus se parece un poco a un Lego y está hecho con materiales compuestos para asegurar su bajo costo y que sea fácil de fabricar.
Utiliza cámaras y láseres para navegar en lugar de sensores, más caros, agregó Jeong Seong-gyun.
El objetivo de la compañía era fabricar una tecnología barata, segura y fácilmente adaptable a varios tipos de vehículos, como, por ejemplo, camiones de reparto.
De momento, el autobús recorrerá un circuito de 3,4 kilómetros en el centro de Seúl, en unos 20 minutos, y siempre controlado de cerca por un conductor.




