San Martín, un club prácticamente obligado al retiro por una Federación Peruana de Fútbol (FPF) insana y por la informalidad, incumplimientos, corrupción generados principalmente por Universitario.
Muchos, o la gran mayoría, piensan que el descenso de San Martín es de ahora, pues no, se generó entre 2011 y 2012, con un torneo desnaturalizado por encubrimientos, favorecimientos y padrinazgo de la FPF hacía Universitario por incumplimiento de deudas.
Si se aplicaban las reglas, debía bajar, así de claro. Viéndose en ese desleal sistema, los directivos de la universidad decidieron retirarse del fútbol profesional y procedieron a cerrar el club en forma paulatina.
El Club Universidad San Martín fundado en el 2004, un club modelo y serio en su corta historia como equipo profesional, consiguió tres títulos nacionales (2007, 2008 y 2010) y participó en igual cantidad de veces en la Copa Libertadores y en la Copa Sudamericana.
Con un trabajo profesional y comprometido con divisiones menores, de los que tiene frutos en el presente, tiene que salir de esta administración sumida en malos manejos por parte de Burga, Lozano y Cía., quienes fueron denunciados por los asuntos antes mencionados; ahora manejados por Jean Ferrari.
Siete partidos, en su momento, arreglados bajo de la mesa, que tuvo como protagonista a Universitario, fueron el detonante, con el argumento de que un club “grande” tiene que estar a la altura de su historia y su hinchada”.
Gasta lo que no tiene y sus irresponsables dirigentes le echan la culpa a la presión mediática. Si se hubiese jugado con equipos acordes a sus respectivas realidades institucionales, nada de esto hubiera sucedido.
Lamentablemente un club que era proyecto de formación y resultados que le hacían bien al fútbol peruano, se va, da un paso al costado, dejando un precedente de responsabilidad, principios y gran aporte a nuestro fútbol.
Esto era solo cuestión de tiempo, crónica de un alejamiento anunciado, son hechos con evidencias concretas.




