LA VOZ DE LA MUJER
Denesy Palacios Jiménez
2.08.2022
Se sabe por referencias históricas sobre las dos expediciones libertadoras que llegaron al virreinato de Perú, la del sur con San Martín y la del Norte con Bolívar, pero poco se habla sobre lo que se gestó en el propio territorio peruano, donde el primer escuadrón de la unidad de caballería de Ica fueron afroperuanos, y los escuadrones de la sierra en su gran mayoría hijos de indígenas, que muchas veces les obligaron a enfrentarse entre ellos, unos en el ejército realista y otros en el ejército patriótico.
Asimismo, innumerables mujeres participaron activamente como correos, conspiradoras u otras acciones antes de la expedición de San Martín e incluso algunas de ellas pertenecientes a la alta sociedad o mujeres de comerciantes, como es el caso de Magally Alegre Henderson, Brígida Silva de Ochoa, Manuela Sáenz entre otras. Notable fue la participación de Micaela Bastidas, María Parado de Bellido, Juana Moreno, que anteriormente habían contribuido a esta gesta, llegando hasta la inmolación.
Esta reflexión a los doscientos y unos años de la independencia del Perú, nos debe servir para evaluar, nuestro espíritu patriótico, y el amor hacia el suelo que nos vio nacer; Luis Lumbreras, en el Último libro escrito sobre la Historia general del Perú, nos dice claramente que la lucha por la independencia la hicimos todos.
Sin embargo, el poder y el control del gobierno recayó en los herederos de las elites gobernantes, refiriéndose a los criollos o españoles nacidos en América, tara que venimos arrastrando desde entonces y de la cual aún no hemos podido sacudirnos, y no se trata de izquierdas o derechas, se trata del poco arraigo que siempre ha mostrado la elite gobernante en el Perú, y donde se creó el prejuicio que cualquier extranjero podría hacer un buen gobierno, saliendo la famosa frase no importa que robe, pero que haga obras.
Esto último, fue creciendo a pasos tan agigantados, que, del famoso diezmo, se pasó al lobby y hoy a la coima y la gran corrupción, de la cual es tan difícil abstraerse porque viene enquistado desde gobiernos anteriores, y que está presente en los funcionarios que datan desde años atrás en los ministerios, y que lejos de servir al pueblo se sirven de él para enriquecerse.
Por eso cuando escuchamos cómo se trafica con la palabra pueblo, con la palabra democracia, tanto en nuestros congresistas, que hasta ahora no han legislado una Ley en favor del pueblo peruano, porque se han dedicado a fiscalizar solo al Ejecutivo, labor que muy bien puede hacerlo el Ministerio Público.
Les creería si hubiera algún atisbo de desprendimiento, en medio de la crisis galopante que vivimos, se pagan los viatico, aguinaldos y beneficios y reconocimientos habidos y por haber y se llenan la boca diciendo que lo hacen para que haya paz, armonía, institucionalidad, cuando lo que vemos es todo lo contrario, es decir a todos estos peruanos les deberíamos enseñar que el shick que tienen no es el de un peruano o peruana, sino de un mercader de la política, que nosotros no los hemos elegido para que se enriquezcan, sino para que vean por el bienestar de todos los peruanos.
Que queremos una prensa que sea respetada, y para eso debe informar e investigar no instigar o mal informar, que se respete la autonomía de los poderes, el fallo en contra de la modificación congresal en contra de Sunedu, por ejemplo, la ampliación a las empresas que explotan nuestro petróleo, no ha debido ser ampliado sin modificar las condiciones más favorables para el Perú, como consecuencia tenemos el combustible más caro y el alza de costo en los productos es alarmante, quienes pagamos nuestros tributos llevamos la peor carga y el crecimiento de la pobreza y el desempleo es otro problema que no se trata y la inseguridad ciudadana por lo consiguiente.




