Insólita la disposición de la Prefectura de ordenar el cierre del estadio e impedir que se jueguen los partidos de la primera fecha de la Liga de Huánuco.
El día sábado se jugaron los partidos de la Liga de Pillco Marca y a nadie se le ocurrió intervenir ni suspenderlos; más aún, no solo este torneo, sino una gran cantidad de eventos que se desarrollan todos los fines de semana. Por ejemplo, en la Olla de Barro, en el club Lawn Tennis, en el Club Central y en muchos campos sintéticos tanto dentro de la ciudad como afuera, donde se da cita mucha gente que no solo va a jugar sino a consumir licor al por mayor y donde los protocolos de bioseguridad son letra muerta, nadie los cumple y todo el mundo se ríe.
En esos lugares, la Prefectura, Subprefectura, fiscalía y autoridad alguna nunca se hacen presente ni envían dotaciones policiales para desalojarlos ni para impedir que jueguen. Sin embargo, sí se le ha ocurrido intervenir un torneo oficial, donde el público ingresó con su carné de vacunación, de igual manera los árbitros, jugadores, personal técnico y dirigentes; también se tomaron otras medidas.
El deporte sirve para que la juventud desarrolle actividades saludables y no se le debe tratar de esa manera. Además, el Gobierno ya autorizó actividades deportivas con el 90 % de aforo y por consiguiente la Subprefectura no debió intervenir.




