Familiares, amigos y vecinos de Jhaileny Widaliz Romero Ambicho (22) marcharon por las principales calles de la ciudad de Cayumba. Exigiendo justicia por la cruel muerte de la joven madre de familia a manos de su conviviente Stefano Villavicencio Bravo.
Con pancartas en mano y con gritos a viva voz “queremos justicia”, “Jhaileni, presente”, decenas de pobladores caminaron desde su natal Cayumba, distrito de Mariano Dámaso Beraún en la provincia de Leoncio Prado.
Los protestantes exigían cadena perpetua para Stefano Villavicencio Bravo. Quien confesó haber asesinado a golpes a la joven en su domicilio, ubicado en Chorrillos. Luego abandonó su cuerpo en una calle del distrito de Villa el Salvador.
El feminicida al matarla envolvió el cuerpo con una cinta de embalaje, luego lo metió en una bolsa negra y encima otra bolsa de rafia color celeste. Los vecinos al verificar el equipaje se toparon con la macabra escena.
Hasta el lugar llegaron policías y representantes del Ministerio Público, quienes verificaron que la mujer presentaba golpes en todo el cuerpo. A través del sistema dactilar, la joven fue identificada.
“Jhaileny tu muerte no quedará impune. Ni una menos. Queremos justicia para nuestra amiga”, manifestó una de las protestantes.
Villavicencio Bravo fue detenido cuando pretendía realizar una denuncia por la desaparición de la madre de su hijo, pero al ser interrogado cayó en contradicciones y confesó su crimen.




