UN NUEVO ANIVERSARIO PATRIO

Por: Denesy Palacios Jimenez

“La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo” (paulo Freire)
En un lejano 28 de julio de 1821, Lima era una ciudad señorial, capital del virreinato, acostumbrada durante trescientos años a albergar funcionarios de la Corona. Las limeñas se casaban con esos funcionarios españoles. Por eso tanta gente temía a La Patria, es decir, al ejército emancipador. Era un miedo a perder sus propiedades y a quebrar su unidad familiar.
Se eligió el 28 de julio porque era sábado. El acta de la independencia se firma el 15 con las rúbricas de la aristocracia de la ciudad. La misma aristocracia que le tenía miedo a “la Patria”. No todos, pero se recuerda que sólo firmaban los varones, no las mujeres. Está comprobado que la mayoría de las mujeres eran realistas porque mantenían su vínculo con su confesor, y sus confesores eran sacerdotes españoles.
El 28 de julio de 1821 no fue una sola proclamación, es decir, no se hizo en un solo lugar sino que se realizó siguiendo la costumbre de la típica procesión colonial. La proclamación de la independencia se hizo en cuatro plazas; igual que cuando se proclamó al nuevo rey de España y como se proclamaban las noticias que llegaban de la metrópoli, como el nacimiento de un infante, la boda de un príncipe o la proclamación de un rey, porque en España el rey es proclamado, no coronado. La primera proclamación fue en la plaza de armas, la segunda en la plaza de La Merced, en Santa Ana y en la plaza de la Santa Inquisición, es decir, la actual plaza Bolívar.
Era un clima de guerra civil. En la ciudad faltaban alimentos, había carestía de harinas, faltaba trigo por el bloque de la armada de Lord Cochrane. El tema de abandonar la ciudad fue vital para las tropas realistas, porque mantener su defensa tenía un costo muy alto. Por eso se van a la sierra, donde estaba toda la producción. En la práctica el Perú no era Lima, por eso las tropas realistas abandonan la ciudad. Muchas familias se refugiaron en los conventos. Había un miedo a lo desconocido, al cambio.
Cuando San Martín se acerca a Lima manda decir que todo negro que se pase al bando libertador será libre; por eso en Lima hay tanto temor a la fuerza del ejército patriota. Muchos temían que no fuera una fuerza organizada, sino que sea un ejército desordenado con tropas proclives al saqueo y al pillaje. Además para el 28 de julio de 1821 todavía no existía el concepto de ciudadano, y el ejército realista estaba conformado por peruanos de todo el territorio. En esos años los peruanos eran los indios. El criterio de “peruanos” nace después Lo que buscaba la independencia era lo que también querían muchos limeños: comercio libre que España no permitía. No había libre importación y había una necesidad de abrir el mercado.
Se estila que nuestros presidentes den su discurso en el marco celebratorio del aniversario patrio, l@s peruan@s pensamos que podemos encontrar alguna propuesta de solución a tanta problemática; igual como en aquel entonces, los peruanos ansiábamos la libertad, salvo los nobles aristócratas que asumen el gobierno a inicios de la república, con contadas excepciones, eran enemigos de ella, y los descendientes de la aristocracia colonial escribieron la historia justificando la participación de sus antepasados, y se calla o se invisibiliza la participación de nuestro pueblo y de la peruanidad.
Hoy, como que la historia se repite, es el pueblo desempleado, empobrecido, herederos del legado de toda una trayectoria histórica, el que clama por paz, justicia, democracia, porque han sido ellos quienes han tenido que inmolarse en el ejército defendiendo nuestro territorio y nuestra soberanía, y son ellos, los que en los constantes movimientos sociales que registra nuestra historiografía, han hecho flamear nuestra bandera en lo alto de su mástil. Y es que ser peruano es vivir de pie, con dignidad, exigiendo nuestros derechos y el respeto a nuestras leyes, enfrentando el nuevo reto que demanda nuestra patria, para salir del atraso, corrupción, engorde de funcionarios con recursos del Estado y empobrecimiento de la mayoría de los peruanos.

No nos engañemos, ni engañemos a nuestros hijos, l@s peruan@s ansiamos la democracia, porque es lo que nos dignifica; lamentablemente aún quedan descendientes que piensan como la mayoría de los “nobles aristócratas” de los inicio de la república, ávidos de poder, de títulos, de riqueza o enriquecimiento; y no es que queramos volver al pasado, sino que la identidad de un pueblo es algo que no se compra, ni se constriñe, sino que se forja en la gente de buena Fe.
Esperamos escuchar de nuestro presidente en su discurso que se apoyara a la nueva Ley universitaria, donde la elección de las autoridades es con voto universal, y así poder atacar la corrupción que propugnan los grupos de poder que están en el gobierno de éstas; así mismo queremos escuchar que se vela por los trabajadores peruanos. Por su seguridad ciudadana.
Queremos escuchar que se respeta nuestro territorio, nuestros recursos, nuestra pluriculturalidad, nuestro patrimonio, que se apuesta por los jóvenes y los niños, y que los programas sociales nos conducen hacia un desarrollo humano y social, que hay una gran preocupación por los diversos sectores de la población del país, entre ellos profesores del magisterio, docentes universitarios, la violencia familiar y contra las mujeres, entre otros.
¡Loas! para aquellos que se ponen se pie y defienden con dignidad y valentía a nuestra patria libre, soberana y democrática; y recordar a nuestros héroes indígenas mestizos y criollos que nos han legado la patria que hoy tenemos, y que debemos engrandecerla cada día mas, y como diría José Varallanos: Si amas a Huánuco que has hecho para cambiarlo y mejorarlo.
. No les parece? Mi saludo fraterno a quienes integran el frente de defensa FRENTE UNICO VALDIZANO, que levantan su bandera para defender la institucionalidad de la UNHEVAL luchar contra la corrupción enquistada en ella.
Gracias, Buenos días, y Feliz aniversario patrio
(*) Profesora Principal FACCCSS UNHEVAL, Decano encargada de la Facultad de Ciencias Sociales [email protected]