
Escrito por: Denesy Palacios Jiménez
Ser peruano es sentirse orgulloso u orgullosa del gran legado recibido, y que se ha ido transmitiendo de generación a generación. Me refiero a la gran riqueza cultural, a los valores, a la moral, al respeto hacia la naturaleza, en un país donde su territorio presenta una rica biodiversidad, basada en la cantidad de pisos ecológicos, y que nuestros antepasados sabían aprovecharlo con una racionalidad increíble, y que hoy a eso le llamamos sostenible; tanto que si hablamos de agricultura, no solo vamos a apreciar su riqueza y avance tecnológico, concebido así para poder dominar un territorio tan agreste, tan violento, desde los ricos arenales llenos de médanos y dunas, sus valles interandinos, hasta las frígidas cordilleras; muchos de estos valles se alimentan de lagunas, de deshielos y de ríos subterráneos.
Las encumbradas cimas de nuestra cordillera, nos prodiga de una riqueza natural y paisajística increíble, donde cada cultivo tenía su zona límite de producción y sus surcos adecuados para cada cultivo, si requería de mayor retención de agua o de humedad pues hacían los meandros, hasta las hoyadas y camellones; y es por eso que el Perú es el gran alimentador del mundo entero, y ha contribuido grandemente para calmar el hambre a poblaciones de otras latitudes, que sufrieron catástrofes y guerras.
Es decir, esta rica biodiversidad nos prodiga de cantidad de productos tanto en fauna como en flora, hoy se habla de la marca Perú; Luis Valcárcel en su libro Ruta cultural nos habla de cómo se generalizó el término VALE UN PERÚ, como expresión de mucha valía, pues el mundo entero reconocía la gran riqueza y diversidad natural e histórica.
Hoy se habla del boom de la gastronomía, gracias a nuestra riqueza natural y cultural; es tiempo que en cada región se estudie la Historia Regional, y eso por supuesto, que depende de cada una de las autoridades regionales, pues de pronto han puesto otro chip a nuestros medios de comunicación masiva, que escasamente cuentan con programas culturales, solo de diversión, entretenimiento y menoscabo de lo nuestro; por ejemplo, gestos como poner la mano para decir hasta allí nomás, resume el menosprecio hacia nuestros hermanos, por tener procedencia rural o características antropológicas más indígenas, que por supuesto pinta de cuerpo entero a la Presidenta del Congreso en su complejo de superioridad.
A los primeros cronistas, llamó mucho la atención el orden y la planificación de nuestra población, por lo que muchas estructuras colonialistas se apoyaron en el soporte andino, para imponer su sistema político administrativo, e igual pasó con la república; miremos nomás, con qué instrumentos siguen produciendo nuestro campesinos del interior del país, con azadas, chaqllas o chaquitacllas, lo que explica la baja producción, pero a su vez, la variedad de productos en nuestros mercados; empecemos por valorar lo que significa el esfuerzo de nuestros campesinos para producir, porque no se valora su mano de obra.
Muchos hemos perdido este amor a lo nuestro y creen que se reduce al fútbol, que al parecer es el deporte masivo que no nos da muchos frutos, sin embargo, cautiva la atención. No sentimos el orgullo de ser peruanos, porque en varios colegios particulares capitalinos, fomentan amor hacia otras cosas y menosprecio a lo nuestro. Han perdido que el sentido de patria es para todos los peruanos, los que nacieron en cuna de oro y los que nacieron sobre el fresco pasto de un solar sin cuna, y eso no nos hace más, ni menos, sino que destila una gran ignorancia tanto del uno por sentirse superior, como del otro por sentirse inferior.
Contaba un amigo: nunca escuche a ningún inglés hablar mal de su gobierno frente a un extranjero, por eso cuando alguien visita Inglaterra encuentra un país mágico, desarrollado, limpio y alegre, y dan la impresión de un país de ensueño, y eso genera turismo, acá tenemos tanto que ofertar, pero siempre estamos tratando de fregarnos unos a otros, y lo único que crece es la indolencia y la corrupción; terminaré diciendo sin malos peruanos, nuestro país es bello, por donde lo miremos.




