Gaby Espino (Caracas, 1977) la conectan inmediatamente con el Perú. En el año 1994, cuando asumió la conducción de la versión venezolana de “Nubeluz”. El famoso programa infantil producido en tierras peruanas pero que logró internacionalizarse gracias al abrumador éxito de su formato.
Después de la experiencia, Gaby empezó a construir una sólida trayectoria. En primer lugar, en su país y luego en México y Estados Unidos, donde actualmente reside. Hoy la actriz y presentadora acaba de estrenar la película “No es lo que parece”. Hay otro proyecto cinematográfico entre manos, y acaba de anunciar un nuevo emprendimiento que, por unos instantes, la aleja de los reflectores.
¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando te mencionan al Perú?
Los mejores recuerdos del Perú los tengo desde que comencé en Nubeluz. Era un programa de ustedes y en algún momento los productores se fueron a Venezuela y nos dieron la oportunidad a nosotras, a tres dalinas, para que entremos al programa. Para mí fue de las mejores experiencias de mi vida. Fueron tres años maravillosos, de muchísimo aprendizaje y crecimiento.
¿Qué te enseñó esa experiencia?
Nubeluz me hizo darme cuenta que yo quería dedicarme a esto. Que quería compartir con la gente. Que me gustaba comunicar, estar en contacto con las personas. Fue una gran escuela. Yo con Perú tengo un profundo agradecimiento. Además, mi comida favorita es la peruana. No hay mejor lugar para comer que en Perú.
Gaby se radica en EE UU
La artista internacional, se mudó a Florida a fines de la década del noventa y fue allí donde protagonizó la telenovela “Enamorada”, junto al actor cubano Rene Lavan. Posteriormente logró gran popularidad con las novelas “Más sabe el diablo” y “Santa diabla”.
Agave Beauty Bar
“Desde que comencé a trabajar he tenido la bendición de seguir un camino en lo que realmente me apasiona”, comenta la actriz venezolana vía Zoom. Por estos días, uno de sus nuevos proyectos tiene que ver con un emprendimiento personal. Se trata de Agave Beauty Bar, un centro de belleza situado en Miami destinado a cubrir las necesidades de la mujer en el ámbito de los cuidados estéticos.
El negocio de la belleza
A mí me encantan las redes sociales y la mayoría de personas que me siguen son mujeres con las que me comunico a diario. Hoy en día tenemos la bendición de poder tener esta comunicación directa y de respuesta inmediata a través de las redes.
Desde mis plataformas , yo siempre he promovido y he apoyado el amor propio, quererse, que todo comienza de adentro hacia fuera. Si quieres que la cosa cambie, tienes que cambiar por dentro y enriquecerte. Entonces emprendí este nuevo proyecto, llamado Agave Beauty Bar, que es un sitio donde las mujeres van poder respetarse, quererse, consentirse y dedicarse a una misma.
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