Escrito por: Arlindo Luciano Guillermo
En una entrevista televisiva, Andrés Cloud dijo que admiraba a tres escritores peruanos: Inca Garcilaso de la Vega, César Vallejo y José María Arguedas; además, de Arguedas prefería Warma kuyay, El sueño del pongo y La agonía de Rasu Ñiti. Efectivamente, los escritores son recordados, con entusiasmo y pasión, no por la totalidad de lo que han escrito y publicado, sino por algunos referentes según la perspectiva, empatía, preferencia y gusto del lector. Los cuentos publicados por Andrés Cloud quedarán eternamente en la memoria del lector ocasional, aficionado o académico y culto. Releeré hasta el cansancio estos quince cuentos cuyas ficciones, personajes, temas y estrategias narrativas encandilan y fascinan.
Usted comadre debe acordarse (1987). El eucalipto de Sacramento relata una sublevación popular violenta y el ajusticiamiento de Estanislao Bolívar, el hacendado abusivo del pueblo de Sacramento, descuartizado a machetazos. Práxedes Sudario es el monólogo de una mujer anciana, viuda, tullida y ciega que encarga a su último hijo, al pasar por La Florida, camino hacia la mina de Nueva Esperanza, visitar a parientes y amistades diciéndoles que ella está muy bien de salud, pero jamás contar la situación en la que se encuentra. Con la soga al cuello es un cuento extraordinario, de escenario rural, los espacios y tiempos se intercalan, así como los puntos de vista. Juan Sevillano -testigo, personaje y narrador- presencia el asesinato de su padre por Asunción Mendoza. Luego de varios años regresa, convertido en militar, para ejecutar la venganza, ahorcando sin piedad al criminal. Usted comadre debe acordarse relata los recuerdos y nostalgias de una vieja prostituta, la otrora Chela Cordero del Rancho Alegre, a mediados del silgo XX en Huánuco, y la vida miserable del negro Meneíto Martínez.
Cielo de Congona (1989). Agüita del olvido es la venganza del campesino Macedonio Marapara, el narrador, que, en el caldo de gallina, añadió una poderosa pócima denominada “agüita del olvido”, cuyo efecto es la inutilidad sexual irreversible de uno de los cuatro policías que había allanado su vivienda en busca de “droga y plata”. Como niños en el jardín es una sátira política y social. Gira alrededor de un hecho fortuito: un niño, el Peruanito Miguel Castañeda, queda atrapado entre los barrotes de la ventana. Todos discuten y proponen cómo liberar al infante, pero nadie se atreve a hacerlo con efectividad. Llega la madre y lo libera en un santiamén. Concierto de despedida son los últimos momentos de la vida del viejo Simón Simon, quien, luego de soportar severos insomnios, pesadillas y temores a la muerte, llega hasta una pajarera deshabitada que cree aún poblada de aves que lo martirizan y no lo dejan vivir en paz.
Bajo la del limonero y otras historias (1998) Bajo la sombra del limonero es el cuento más célebre de Cloud. Ternura, poesía, indignación, nostalgia y aprecio giran alrededor de Pibe, un perrito de la familia, envenenado por la baja policía. Historia de un albino llamado Albino, precisamente, relata la estancia del albino Albino Leveroni, nacido un 29 de febrero, en un “fecundo valle de la eterna primavera”. Huía del sol pernicioso y los innumerables apodos, aficionado incorregible de disfraces y mujeres. Lino Avelino, alevino al vino relata, desde la perspectiva de un niño despierto a la vida y las circunstancias, las travesuras y picardías desmedidas y la inmensa sabiduría del sabelotodo Lino Avelino.
En la vida hay distancias (1999). Por eso te queremos, San Nicodemos es la historia hiperbólica y festiva de un ciudadano de estatura y miembro viril descomunales que se convierte en “conversador, milagroso y santo varón”, Nicomedes Arangüena, San Nicodemos el Grande. Don Julián de los gentiles, un anciano exiliado de su tierra natal Pukanani, hecha críticas durísimas a la conquista española y al castellano y aboga, con nostalgia e impotencia, por la conservación de la cultura y vestigios antiguos que recuerda con nitidez y lucidez. Canción de otoño (quizá el mejor cuento escrito por Cloud) relata el reencuentro de una relación sentimental y citas largamente esperadas. La “obsesiva pesadilla de las mil y una llaves”, las evocaciones puntillosas y, finalmente, la comparecencia, luego de muchos años de ausencia y recuerdos mutuos, del escritor Andrés y la “maestrita rural sin título pedagógico”.
¡Eso! y otros sucesos (2007). El cuento ¡Eso! (que consta de dos mil palabras, de las cuales 47 corresponden a ¿eso!) fue galardonado en 2005 con el premio Cuento de las 2000 Palabras de la revista Caretas. Relata las mitomanías, percepciones y divagaciones de José Luis Trigos, “el pechito de veinticuatro quilates”, un ebrio terminal que se ha quedado solo en un bar. La noche del apagón es un pliego de justificaciones divertidas, dentro del contexto de la violencia subversiva, que expone pausadamente un ahijado a su padrino sobre lo sucedido con su comadre Petunia durante una lluvia persistente y un súbito apagón en la ciudad; estos dos hechos hacen que ambos se queden a dormir juntos. ¿Qué hubo entre ambos? Este hecho, según el personaje-narrador, es responsabilidad única de Dios y de los subversivos, no de él.
Los cuentos de Cloud son estrictamente modernos, lejísimos de la tradición, la tercera persona omnisciente y la estampa costumbrista. Ensaya rutas narrativas audaces, presenta personajes con perfiles y circunstancias (predominantemente mujeres) heterogéneos que luchan en una sociedad injusta, cambiante, insensible y carente de aprecio por la vida y la moral y temas cotidianos, a veces políticos e históricos. El humor y la sátira constituyen un componente distinguido en los cuentos de Cloud. Este manojo de relatos demuestra el talento, la calidad literaria y la trascendencia local y nacional de la narrativa de Andrés Cloud Cortez.




