10 años de cárcel para sexagenario que realizó tocamientos indebidos a niña en Aucayacu 

El Ministerio Público ha logrado una importante sentencia condenatoria en la lucha contra los delitos sexuales, asegurando la condena de Pedro Condeso Morales, un hombre de 68 años, por haber realizado tocamientos indebidos a una niña de tan solo 10 años. La sentencia, emitida por el Poder Judicial, impone una pena de 10 años de prisión y una reparación civil de 10,000 soles en favor de la víctima, reafirmando el compromiso de la justicia peruana con la protección de los menores de edad.

Los hechos ocurrieron en junio de 2018 en la localidad de San Juan de Cotomonillo, ubicada en el distrito de José Crespo y Castillo, en Aucayacu. Según las investigaciones dirigidas por la fiscal adjunta provincial Violeta Pulgar Bravo, de la Fiscalía Provincial Penal de Aucayacu, Pedro Condeso Morales aprovechó su cercanía con la familia de la menor para cometer el delito. Condeso utilizaba su posición de confianza para acercarse a la niña, y bajo engaños y amenazas, realizó los tocamientos indebidos en varias ocasiones. En un intento de silenciar a la víctima, el acusado le ofrecía pequeñas sumas de dinero como propinas, esperando que de esta manera la menor no revelara lo ocurrido.

Sin embargo, la niña finalmente decidió contar lo sucedido a sus padres, quienes inmediatamente presentaron una denuncia ante las autoridades. La rápida acción de la familia y la eficaz intervención del Ministerio Público permitieron que se iniciara una investigación exhaustiva que culminó con la identificación y captura del agresor.

Durante el proceso judicial, la fiscal Violeta Pulgar Bravo presentó pruebas contundentes que demostraron la culpabilidad de Condeso Morales, incluyendo el testimonio de la menor, peritajes psicológicos, y otros elementos que corroboraron el abuso. La fiscal subrayó la gravedad del delito, resaltando que los actos de Pedro Condeso Morales no solo vulneraron la integridad física de la niña, sino que también dejaron profundas secuelas psicológicas.

La sentencia de 10 años de prisión busca no solo castigar al responsable, sino también servir como un mensaje disuasorio para otros posibles agresores.

Este caso ha tenido un fuerte impacto en la comunidad de San Juan de Cotomonillo, donde los vecinos han expresado su apoyo a la familia de la víctima y han destacado la importancia de la denuncia oportuna.