Ucrania busca ingresar a la OTAN de forma parcial, limitando la aplicación del tratado a los territorios no ocupados por Rusia. El presidente Volodimir Zelenski propone esta medida como una estrategia para frenar el avance ruso y facilitar negociaciones de paz.
Aunque técnicamente sería viable, dado que el Tratado de la OTAN permite definir territorios específicos bajo su protección, la aceptación depende de la voluntad política de los 32 miembros. Países como Francia, Polonia y los Estados bálticos apoyan esta posibilidad, mientras que Alemania y otros aliados temen que provoque un conflicto directo con Rusia.
El nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aboga por reforzar la defensa militar de Ucrania antes de considerar una solución política. Sin embargo, las posiciones están divididas, especialmente con la llegada de Donald Trump a la presidencia de EE. UU., quien podría retrasar la adhesión de Ucrania por años.
La propuesta de Zelenski refleja la urgencia de garantizar la seguridad nacional en un contexto de guerra prolongada. Sin embargo, los riesgos estratégicos y políticos mantienen el tema en debate dentro de la alianza.




